El Athletic Club logró un empate agónico ante la Real Sociedad en un vibrante derbi vasco disputado en San Mamés. Iñigo Ruiz de Galarreta se erigió como el héroe local al marcar el gol del empate en el minuto 88, rescatando un punto para su equipo en un partido que parecía encaminado a la victoria donostiarra durante gran parte del encuentro. La polémica, sin embargo, estuvo presente con la controvertida expulsión de Brais Méndez en los minutos finales, una decisión que sin duda generará debate en los próximos días.
El encuentro comenzó con ambos equipos mostrando sus cartas desde el inicio. Ernesto Valverde, técnico del Athletic, sorprendió con la titularidad de Nico Williams, quien había sido baja en el partido de Liga de Campeones a mitad de semana, y dio descanso a Galarreta, buscando quizás preservar a sus jugadores clave. Por su parte, Pellegrino Matarazzo, entrenador de la Real Sociedad, optó por Marín en la banda izquierda para suplir al lesionado Barrenetxea.
A pesar del ímpetu inicial del Athletic, fue la Real Sociedad quien tomó el control del partido y comenzó a generar las mejores ocasiones. Gonçalo Guedes se convirtió en una pesadilla para la defensa rojiblanca, desbordando con su velocidad y habilidad. El delantero portugués abrió el marcador con un potente disparo lejano que sorprendió al portero Unai Simón, demostrando su calidad y precisión.
Simón, sin embargo, se erigió como el mejor jugador del Athletic durante la mayor parte del partido, realizando una serie de paradas espectaculares que evitaron que la Real Sociedad ampliara su ventaja. El portero internacional demostró su agilidad y reflejos, frustrando las oportunidades de Marín, Oyarzabal y, en dos ocasiones, de Guedes. Sus intervenciones mantuvieron al Athletic con vida en el partido, evitando una derrota que podría haber sido más abultada.
En la primera mitad, el Athletic no logró generar apenas ocasiones de gol. Las llegadas de Nico Williams fueron las más peligrosas, pero la defensa visitante, sólida y bien organizada, logró neutralizar sus ataques. Guruzeta tuvo una oportunidad, pero su disparo fue bloqueado por Zubeldia. El equipo vasco se mostró falto de ideas y creatividad en ataque, incapaz de encontrar espacios en la defensa rival.
Tras el descanso, el Athletic intentó cambiar la dinámica del partido, buscando dominar la posesión y generar más ocasiones. Paredes probó suerte con un disparo lejano que salió cerca del palo, pero la Real Sociedad continuó siendo el equipo más peligroso. Oyarzabal protagonizó una jugada individual espectacular, desbordando a Yuri y Paredes con su habilidad y velocidad, pero su disparo se marchó rozando la red.
Valverde, consciente de la necesidad de cambiar el rumbo del partido, realizó una serie de sustituciones. Dio entrada a Galarreta, buscando aportar frescura y creatividad al centro del campo, y retiró a Nico Williams y Berenguer, quienes arrastraban molestias físicas. La decisión de Valverde fue acertada, ya que Galarreta mejoró el juego local y comenzó a generar peligro en el área rival.
Sin embargo, el Athletic seguía teniendo dificultades para superar la defensa visitante. Los centros de Galarreta fueron despejados sin mayores problemas por la defensa donostiarra, y los ataques rojiblancos carecían de la contundencia necesaria para marcar. San Mamés reclamó penalti en dos ocasiones, primero por una posible mano de Guedes y luego por una caída de Nico Williams, pero el árbitro, Guillermo Cuadra, no señaló ninguna falta.
La polémica llegó en el minuto 83, cuando Brais Méndez fue expulsado por una agresión a Paredes. La decisión del árbitro fue controvertida, ya que la falta parecía más un forcejeo que una agresión. La expulsión dejó a la Real Sociedad con diez jugadores, lo que dio al Athletic una ventaja numérica que aprovechó para lanzar un asedio final.
El Athletic inició el asedio final con un disparo cruzado de Navarro que salió cerca del palo. La presión local se intensificó, y la defensa visitante comenzó a ceder terreno. En el minuto 88, Galarreta se convirtió en el héroe del Athletic al marcar el gol del empate. El centrocampista eibarrés desestabilizó a la defensa rival con una espectacular diagonal por el área, antes de disparar un balón cruzado imposible para Remiro.
El gol de Galarreta desató la euforia en San Mamés. Los jugadores del Athletic celebraron el empate con pasión, conscientes de la importancia del punto logrado en el derbi vasco. La Real Sociedad, por su parte, se lamentó por la expulsión de Brais Méndez y por el gol encajado en los últimos minutos.
El empate final permite al Athletic Club subir tres peldaños en la tabla, hasta la undécima plaza, y mantener una distancia de al menos tres puntos con la zona de descenso. La Real Sociedad, por su parte, se consolida en la octava posición, aunque se aleja un poco más de sus aspiraciones europeas. El derbi vasco, como siempre, dejó emociones fuertes y un sabor agridulce para ambos equipos. La polémica por la expulsión de Brais Méndez sin duda seguirá siendo tema de conversación en los próximos días.


