El Ministerio de Salud (MINSA) confirmó el primer caso de sarampión en Perú en lo que va del 2024, generando preocupación en las autoridades sanitarias y activando protocolos de vigilancia epidemiológica en la región de Tumbes. El paciente, de nacionalidad peruana, llegó al país procedente del extranjero y se mantuvo en Tumbes entre el 16 y el 20 de enero, período en el que pudo haber estado en contacto con otras personas, lo que ha desatado una carrera contra el tiempo para identificar posibles casos secundarios y evitar la propagación de la enfermedad.
La confirmación del caso ha puesto en marcha una serie de medidas preventivas y de control por parte de la Dirección Regional de Salud (Diresa) de Tumbes. Equipos especializados están rastreando los contactos del paciente infectado, realizando entrevistas exhaustivas para determinar con quiénes tuvo interacción y evaluando su estado de salud. Se priorizará la identificación de personas no vacunadas o con esquemas de vacunación incompletos, quienes son más susceptibles a contraer el sarampión.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite a través de gotitas respiratorias al toser, estornudar o hablar. Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal, conjuntivitis y pequeñas manchas blancas en la boca. Posteriormente, aparece una erupción cutánea que se extiende por todo el cuerpo. Si bien la mayoría de los casos de sarampión no son graves, la enfermedad puede provocar complicaciones serias, como neumonía, encefalitis (inflamación del cerebro) e incluso la muerte, especialmente en niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
La última epidemia de sarampión en Perú se registró en 2019, afectando principalmente a las regiones de Áncash, Huánuco y Lima. En ese entonces, se registraron más de 4,000 casos confirmados y varios fallecimientos. La campaña de vacunación masiva implementada por el MINSA logró controlar el brote, pero la disminución de las tasas de vacunación en los últimos años ha aumentado el riesgo de que la enfermedad resurja.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de la vacunación como la medida más efectiva para prevenir el sarampión. La vacuna contra el sarampión, la rubéola y la parotiditis (SRP) es segura y eficaz, y se administra de forma gratuita en los centros de salud de todo el país. Se recomienda que todos los niños y adultos no vacunados o con esquemas de vacunación incompletos se vacunen lo antes posible.
“Estamos trabajando arduamente para contener este caso y evitar que se propague a otras regiones del país”, declaró el Dr. César Torres, director de la Diresa de Tumbes. “Hemos activado todos los protocolos de vigilancia epidemiológica y estamos coordinando con el MINSA para fortalecer las medidas de prevención y control. Es fundamental que la población esté alerta y reporte cualquier síntoma sospechoso a las autoridades sanitarias”.
El MINSA ha emitido una alerta epidemiológica a nivel nacional, instando a todas las regiones a reforzar la vigilancia del sarampión y a intensificar las campañas de vacunación. Se ha solicitado a los establecimientos de salud que estén preparados para recibir y atender a pacientes con sospecha de sarampión, y se ha capacitado al personal médico para diagnosticar y tratar la enfermedad de manera oportuna.
La situación en Tumbes es particularmente preocupante debido a su ubicación geográfica, fronteriza con Ecuador, lo que facilita la movilidad de personas y aumenta el riesgo de importación de casos desde otros países. Las autoridades sanitarias están trabajando en coordinación con las autoridades ecuatorianas para fortalecer la vigilancia epidemiológica en la zona fronteriza y prevenir la propagación transfronteriza del sarampión.
Además de la vacunación, se recomienda a la población tomar otras medidas preventivas, como lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, y evitar el contacto cercano con personas enfermas. Si presenta síntomas sospechosos de sarampión, debe acudir de inmediato a un centro de salud para recibir atención médica y evitar contagiar a otras personas.
El caso confirmado en Tumbes sirve como un llamado de atención sobre la importancia de mantener altas las tasas de vacunación y de fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica para prevenir la reaparición de enfermedades infecciosas que ya habían sido controladas. La prevención es la clave para proteger la salud de la población y evitar nuevas epidemias. El MINSA ha reiterado su compromiso de trabajar en conjunto con las regiones y la comunidad para garantizar el acceso a la vacuna contra el sarampión y proteger a todos los peruanos de esta peligrosa enfermedad. Se espera que en los próximos días se puedan dar más detalles sobre el paciente, su historial de viajes y los contactos identificados, lo que permitirá una mejor evaluación del riesgo y la implementación de medidas más específicas. La población de Tumbes y del resto del país debe estar atenta a las recomendaciones de las autoridades sanitarias y tomar las precauciones necesarias para protegerse a sí mismos y a sus familias.


