La vivienda de interés social (VIS) y la vivienda no VIS tienen características y requisitos muy diferentes. Es importante conocer estas distinciones para saber a qué tipo de programa de subsidios y beneficios puede acceder cada comprador.
En primer lugar, la vivienda VIS se define como aquella cuyo valor máximo es de 135 salarios mínimos legales vigentes (SMLV). Esto equivale a aproximadamente $135 millones de pesos colombianos. Por su parte, la vivienda no VIS no tiene un límite de precio establecido.
Otra diferencia clave es que la VIS está dirigida a hogares de ingresos bajos y medios, mientras que la no VIS está abierta a todo tipo de compradores, independientemente de sus ingresos. Los requisitos de acceso y los subsidios disponibles también varían entre ambos tipos de vivienda.
Para acceder a una VIS, los compradores deben cumplir con ciertos criterios de ingresos y composición familiar. Además, pueden optar a subsidios del gobierno que cubren parte del valor de la cuota inicial y la cuota mensual. En contraste, los compradores de vivienda no VIS no tienen acceso a estos subsidios.
En cuanto a la ubicación, las VIS suelen construirse en las afueras de las ciudades o en zonas más alejadas del centro, mientras que las no VIS se encuentran en áreas más céntricas y consolidadas. Esto también incide en el precio final de cada tipo de vivienda.
Finalmente, el proceso de compra y venta también presenta diferencias. Las VIS tienen restricciones en cuanto a la reventa y el tiempo mínimo de tenencia, con el fin de evitar especulación. Las no VIS no tienen estas limitaciones.
En resumen, la principal distinción entre vivienda VIS y no VIS radica en el valor máximo, los requisitos de acceso, la disponibilidad de subsidios y la ubicación de las propiedades. Conocer estas diferencias es clave para que los compradores puedan tomar la mejor decisión según sus necesidades y posibilidades.










