El domingo, un niño de 10 años que se encontraba bajo la tutela del Estado uruguayo falleció mientras permanecía internado en un centro de salud de Montevideo. Según informó el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), el menor no presentaba signos que anticiparan una situación crítica y había ido a dormir con normalidad, pero fue encontrado sin reacción al ser llamado por la mañana.
El niño estaba bajo el amparo del INAU desde los 2 años de edad y tenía una discapacidad y una patología vinculada a la salud mental. Desde hace dos años permanecía internado en la Clínica Bulevar, por indicación médica.
Tras el fallecimiento, el INAU dio aviso a la familia del menor, que reside en el departamento de Paysandú, y facilitó los pasajes para que pudieran trasladarse a Montevideo. Además, la institución resolvió abrir una investigación administrativa en la Clínica Bulevar, con el objetivo de recabar información y esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el deceso.
El caso ha generado gran conmoción en Uruguay, ya que pone de manifiesto la vulnerabilidad de los niños bajo la tutela del Estado. Expertos en infancia y adolescencia han expresado su preocupación por este tipo de incidentes y han llamado a reforzar los controles y la atención en los centros de acogida.
"Es una tragedia que un niño bajo el cuidado del Estado haya fallecido de esta manera. Debemos asegurarnos de que estos centros cuenten con los recursos y la supervisión adecuados para garantizar la seguridad y el bienestar de los menores", afirmó una especialista en derechos de la niñez.
Por su parte, el INAU ha manifestado su compromiso de investigar a fondo lo ocurrido y tomar las medidas necesarias para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse. Asimismo, ha ofrecido su apoyo a la familia del niño durante este difícil momento.
Este caso pone de relieve la importancia de fortalecer los sistemas de protección de la infancia y de garantizar que los niños bajo tutela del Estado reciban la atención y el cuidado que merecen. Las autoridades y la sociedad en su conjunto deberán trabajar en conjunto para prevenir tragedias como esta y asegurar el bienestar de los menores más vulnerables.












