El Gobierno de Venezuela ha respondido firmemente a los dichos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que "se ha acabado" el envío de petróleo y dinero desde Venezuela hacia Cuba. En un comunicado oficial, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil, ratificó la "histórica" relación entre ambos países, enmarcada en la "hermandad, la solidaridad, la cooperación y la complementariedad".
Gil destacó que las relaciones internacionales deben regirse por los principios del Derecho Internacional, la no intervención y la libre determinación de los pueblos. Además, reiteró que el diálogo político y diplomático es el único camino para resolver controversias de manera pacífica.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó a Estados Unidos de comportarse como "un hegemón criminal descontrolado" que amenaza la paz y la seguridad a nivel global. Rodríguez negó que Cuba haya recibido compensación monetaria o material por los servicios de seguridad prestados a Venezuela, a diferencia de Estados Unidos, que se presta al "mercenarismo, el chantaje o la coerción militar contra otros Estados".
La respuesta de Venezuela y Cuba llega después de que Trump asegurara que durante "muchos años" Cuba recibía "enormes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela", a cambio de servicios de seguridad para los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Según Trump, esos "cubanos están muertos" tras el ataque estadounidense en Caracas del 3 de enero, y ahora Venezuela tiene a Estados Unidos para "protegerlos".
En este contexto de tensión diplomática, el Gobierno venezolano reafirmó su compromiso con Cuba, destacando que las relaciones entre ambos países se basan en principios como la soberanía, la no intervención y el diálogo pacífico. Asimismo, Cuba defendió su derecho a importar combustible de los mercados que lo ofrezcan, sin subordinarse a las "medidas coercitivas unilaterales" de Estados Unidos.











