El ejército israelí ha intensificado los bombardeos contra objetivos del grupo Hezbolá en el sur de Líbano en los últimos días. Según informes de la agencia de prensa libanesa Ani, los ataques se produjeron después de que el ejército libanés anunciara haber completado el desarme del grupo pro-iraní en la región del sur del río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera con Israel.
Los bombardeos, que incluyeron más de diez ataques aéreos contra la localidad de Kafr Hata, causaron importantes daños en edificios, de acuerdo con Ani. Asimismo, un ataque israelí contra un automóvil en Bent Jbeil dejó un muerto.
Previamente, el portavoz en árabe del ejército israelí, coronel Avichay Adraee, había advertido que se atacaría "próximamente una infraestructura militar" de Hezbolá en Kafr Hata, "en respuesta a sus intentos ilegales de restablecer sus actividades en la región".
Estos nuevos bombardeos se producen en un contexto de creciente tensión entre Israel y Hezbolá, luego de que el presidente libanés, Joseph Aoun, afirmara que las armas del grupo "superaron su razón de ser" como medio de disuasión y confirmara que "se tomó la decisión" de desarmarlos.
Líbano se encuentra bajo una fuerte presión por parte de Estados Unidos para lograr el desarme de Hezbolá, debilitado tras la guerra con Israel. Sin embargo, el grupo chiita libanés, respaldado por Irán, sigue siendo una fuerza política y militar influyente en el país.
Los ataques israelíes, que también alcanzaron otras localidades del sur de Líbano, como Mahmudiyeh, al-Dimasqiyeh y al-Bureij, sin causar víctimas, evidencian la persistente tensión entre Israel y Hezbolá en la región fronteriza.












