Los Maestros Artesanos Detrás del Carnaval de Negros y Blancos
Cada 6 de enero, cuando el sol ilumina las calles de Pasto, el Carnaval de Negros y Blancos se erige como un auténtico manifiesto de identidad, memoria y genialidad colectiva. Detrás de las imponentes carrozas que desfilan por las calles, hay toda una tradición de artesanos que han hecho de este evento una escuela viva, donde el conocimiento se transmite de generación en generación.
Nombres como Óscar Fernando Ruano, Marco Zarama Santacruz, Jairo Andrés Díaz y Darío Cabrera Paspur representan no solo el talento individual, sino una tradición colectiva que se renueva año tras año. Estos maestros artesanos han logrado dominar múltiples disciplinas, desde la escultura y la pintura hasta la ingeniería y el diseño, para crear verdaderas obras de arte efímero.
Cada carroza cuenta una historia, dialoga con el presente y honra el pasado. Detrás de esa magia hay meses de trabajo silencioso, noches interminables de taller y una entrega absoluta al arte popular. La evolución técnica de estas estructuras móviles ha sido impresionante, incorporando tecnologías avanzadas como sistemas hidráulicos, motores eléctricos y nuevos materiales livianos y resistentes.
Sin embargo, más allá de los avances técnicos, lo que permanece intacto es el espíritu. La capacidad de los artesanos para trabajar en colectivo, para aprender del error y para reinventarse sin perder la raíz cultural, es lo que mantiene vivo al carnaval. Cada 6 de enero es una celebración del ingenio humano, pero también un acto de resistencia cultural frente a la homogeneización del mundo moderno.
Nariño es, sin duda, tierra de grandes artesanos, y en ese sentido, podemos asegurar que ellos son la esencia de lo que es esta gran fiesta del Sur de Colombia, considerada como una de las mejores celebraciones populares del país y del mundo. Exaltar a los maestros de las carrozas es reconocer que el Carnaval de Negros y Blancos no sería posible sin ellos. Son artistas, ingenieros del sueño y guardianes de una tradición que, mientras avance sobre ruedas por las calles de Pasto, seguirá maravillando al mundo.











