El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum directo al Gobierno de Cuba al advertir que, si no alcanza un acuerdo con Washington, dejará de recibir petróleo y recursos económicos provenientes de Venezuela. El mensaje eleva la tensión regional tras la reciente operación militar estadounidense en Caracas y ocurre en medio de la crisis energética y económica que enfrenta la isla.
A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que Cuba sobrevivió durante años gracias al petróleo y al dinero venezolanos, a cambio de lo que calificó como "servicios de seguridad" prestados a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Según el mandatario, ese esquema llegó a su fin tras la captura de Maduro en una operación militar de Estados Unidos en Venezuela.
"¡No habrá más petróleo ni dinero de Venezuela para Cuba! ¡Cero!", escribió Trump, al tiempo que instó al Gobierno cubano a "llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde". También aseguró que Venezuela ya no requiere apoyo cubano y que ahora cuenta con la protección del ejército estadounidense.
El presidente estadounidense sostuvo que, durante la operación realizada el 3 de enero en Caracas y zonas cercanas, murieron 56 militares, 32 de ellos cubanos, de acuerdo con cifras del propio Gobierno de La Habana. Tras estos hechos, Trump reiteró su convicción de que la falta de apoyo energético venezolano acelerará la caída del régimen cubano, sin que sea necesaria una intervención militar directa en la isla.
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel respondió que Cuba es "una nación libre, independiente y soberana" y que nadie dicta qué hacer al país. En mensajes difundidos en X, afirmó que las carencias económicas que enfrenta la población son consecuencia de las medidas de bloqueo y sanciones aplicadas por Estados Unidos desde hace más de seis décadas.
Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez rechazó las acusaciones sobre pagos por servicios de seguridad y sostuvo que Cuba no ha recibido compensaciones monetarias o materiales por ese concepto. También defendió el derecho del país a comerciar libremente con otros Estados y acusó a Washington de ejercer presión mediante medidas coercitivas.
El cruce de declaraciones se produce en un contexto de alta dependencia energética de Cuba respecto a Venezuela, con un suministro de crudo que ha disminuido en los últimos años y que resulta clave para el funcionamiento del sistema eléctrico de la isla. Mientras Washington endurece su discurso y condiciona cualquier alivio a un acuerdo político, el Gobierno cubano insiste en que no negociará bajo amenazas, en un escenario que mantiene la incertidumbre sobre el futuro energético y económico del país.











