El ministro del Interior, Diego Santilli, se encuentra en una gira por varias provincias con el objetivo de garantizar los votos necesarios para la aprobación de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Esta semana, Santilli visitará las provincias de Chaco y Mendoza, donde los gobernadores son aliados de La Libertad Avanza (LLA).
La principal preocupación de los gobernadores es el artículo 191 del proyecto de reforma, el cual reduciría la recaudación del impuesto a las Ganancias y, en consecuencia, afectaría la coparticipación federal. Según las estimaciones, el impacto en los giros automáticos a las provincias rondaría entre $5.000 millones y $6.000 millones mensuales.
En este contexto, los gobernadores insisten en que si la ley se aprueba tal como está, las provincias deben ser "compensadas" por la pérdida de recursos. La iniciativa del gobierno nacional apunta a reducir las alícuotas que pagan las sociedades en los tramos más altos, así como la exención del impuesto por el alquiler de propiedades con destino a casa-habitación. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el costo fiscal de estas medidas sería del 0,22% del PBI, es decir, $1,9 billones anuales.
El bloque de senadores libertarios cuenta con 20 integrantes, a los que se suma el monobloque del cordobés Luis Juez. Para iniciar el debate en el Senado, necesitan al menos 37 votos. En este sentido, los gobernadores son clave en el "poroteo" que ya comenzaron a realizar los libertarios.
Las próximas visitas de Santilli a Chaco y Mendoza tienen como objetivo asegurar los votos de los senadores radicales que responden a los gobernadores de esas provincias. En Chaco, Silvana Schneider, senadora por LLA, fue la vicegobernadora de Leandro Zdero. En Mendoza, Mariana Juri y Rodolfo Suarez, del bloque radical, están alineados con el gobernador Alfredo Cornejo.
Además, Santilli tiene previsto reunirse con otros gobernadores aliados de Milei, como los de Corrientes, Salta, Tucumán y Catamarca, entre otros. La aprobación de la reforma laboral es clave para el gobierno de Milei, y el ministro del Interior está haciendo un esfuerzo por garantizar los votos necesarios en el Senado.











