Un grupo de ocho países latinoamericanos, compuesto por Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y República Dominicana, expresó este sábado su rechazo al decreto sancionado por la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, que ordena un recuento general de los votos de las elecciones presidenciales, desconociendo la autoridad del Consejo Nacional Electoral.
En un comunicado conjunto, los países firmantes consideraron que esta medida "afecta la institucionalidad democrática" de Honduras. Además, manifestaron su "repudio" a las acciones de violencia ejercidas contra miembros de la oposición y "todo acto de violencia política que busca alterar el resultado expresado en las urnas por el pueblo hondureño".
Por otro lado, los países reafirmaron su reconocimiento a la proclama emitida por el poder electoral competente sobre los resultados oficiales que declararon a Nasry "Tito" Asfura, candidato del conservador Partido Nacional, como presidente electo de Honduras, "tras unas elecciones validadas por misiones de observación internacional".
Estos gobiernos, en su mayoría derechistas, instaron a "todas las fuerzas políticas hondureñas a respetar el orden democrático, garantizar una transición pacífica y privilegiar el diálogo", confiando en que el pueblo hondureño "sabrá defender los valores de libertad y democracia".
Asimismo, la Organización de los Estados Americanos (OEA) también expresó su "preocupación" por las acciones de "un grupo reducido y no plural de diputados hondureños" que se reunieron sin respetar las normas parlamentarias para aprobar una iniciativa destinada a obstaculizar la transición de poder.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras había declarado el pasado 24 de diciembre a Nasry 'Tito' Asfura, apoyado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como presidente electo. Sin embargo, el gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre), liderado por el expresidente Manuel Zelaya, esposo y principal asesor de la presidenta Castro, no reconoce los resultados aduciendo fraude e injerencia de Trump en los comicios.
La crisis política en Honduras se profundiza a medida que las fuerzas políticas se enfrentan por el control del poder y la legitimidad de los resultados electorales. La comunidad internacional, a través de estos pronunciamientos, busca presionar por el respeto al orden democrático y una transición pacífica del poder en el país centroamericano.








