La incursión de tropas estadounidenses en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro ha desatado una reacción en cadena entre los grupos armados ilegales que operaban en territorio venezolano. Según analistas consultados, el ELN y las disidencias de las FARC se están replegando hacia la zona fronteriza con Colombia, buscando refugio y reacomodar sus estructuras ante la nueva realidad política en el país vecino.
Sebastiana Barráez, periodista venezolana especialista en temas militares, explicó que estas organizaciones se están movilizando "desde el interior de Venezuela hacia Colombia o, por lo menos, hacia la zona de frontera", ante la incertidumbre sobre lo que pueda suceder en territorio venezolano después de la caída de Maduro.
Ronald Rodríguez, vocero e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, confirmó que "el ELN ya se está moviendo" y que han reportado "movimientos en territorio colombiano" de campamentos de esta guerrilla, que teme ser blanco de ataques estadounidenses.
Según los expertos, el ELN y las disidencias de las FARC consideran más seguro estar del lado colombiano de la frontera, ya que bombardear Venezuela después de haber derrocado a un presidente "no tendría mayor repercusión", mientras que hacerlo en Colombia sería "una agresión directa a un Estado democrático".
Desde los años 80, la frontera con Venezuela se convirtió en un refugio para estos grupos armados, que establecieron allí campamentos, corredores logísticos y sitios seguros. Con la llegada de Hugo Chávez al poder, estos sitios transitorios se convirtieron en campamentos permanentes respaldados por el gobierno venezolano.
Elizabeth Dickinson, subdirectora para América Latina de International Crisis Group, explicó que la frontera es "un refugio, una zona de descanso" para el ELN, así como una ruta para el tráfico de drogas, contrabando y minería ilegal. Ahora, ante la nueva situación política, estas organizaciones buscan reacomodar sus estructuras más cerca de la frontera, mientras mantienen presencia civil en territorio venezolano.
Tanto el ELN como las disidencias de las FARC han tenido una fuerte presencia en Venezuela, con el ELN llegando a controlar 12 de los 23 estados del país. Esto les permitió ganar legitimidad social y establecer "órdenes de gobernanza guerrillera" en algunas zonas, convirtiéndose en un elemento de cohesión social para la población.
Ahora, con la incursión estadounidense y la caída de Maduro, estos grupos buscan resguardarse en la frontera, pero sin perder el control de sus estructuras civiles y el dominio que han logrado en determinadas regiones de Venezuela.










