La Policía iraní ha detenido a más de 100 participantes en disturbios ocurridos en la provincia de Lorestán, informó la agencia de noticias IRIB. Según la fuente, las fuerzas de seguridad han identificado y arrestado a "alborotadores e individuos que creaban un ambiente inseguro" en varias ciudades de la región.
Los disturbios en Irán comenzaron el 29 de diciembre, cuando comerciantes en Teherán protestaron por la fuerte caída del rial iraní. A estas manifestaciones se unieron posteriormente estudiantes, extendiéndose a la mayoría de las principales ciudades del país.
Las autoridades iraníes calificaron a los alborotadores de "terroristas" y culparon a Israel y Estados Unidos de organizar los disturbios, que alcanzaron su punto álgido la noche del 8 de enero. En esa jornada, al menos 12 civiles, incluido un niño, murieron por las acciones de los manifestantes, mientras que las fuerzas de seguridad informaron sobre 25 agentes fallecidos.
Según el alcalde de Teherán, Alireza Zakani, los alborotadores incendiaron 25 mezquitas en la capital, dañaron 26 bancos, 3 centros médicos, 10 oficinas gubernamentales, 48 camiones de bomberos, 42 autobuses y ambulancias, así como 24 apartamentos.
Esta no es la primera vez que Irán enfrenta protestas masivas. En 2019, el país vivió una ola de manifestaciones por el aumento del precio de la gasolina, que dejaron cientos de muertos. Ahora, las autoridades parecen decididas a sofocar rápidamente los disturbios actuales, deteniendo a más de un centenar de participantes.
La situación en Irán sigue siendo tensa, con las fuerzas de seguridad intentando controlar las calles mientras los manifestantes continúan desafiando al gobierno. La respuesta de las autoridades, que han calificado a los manifestantes de "terroristas", sugiere que no habrá una solución rápida al conflicto.



/https://i.s3.glbimg.com/v1/AUTH_59edd422c0c84a879bd37670ae4f538a/internal_photos/bs/2026/V/E/DAoD8LTn2vRDIKkpkXTA/acidente-muitos-capoes-bdrg-1101-0007.jpeg-frame-0.jpg)







