Una familia de Monterrey resultó intoxicada después de consumir pollo de una sucursal de KFC (Kentucky Fried Chicken) en la zona de Solidaridad. La Secretaría de Salud de Nuevo León ha abierto una investigación y suspendido temporalmente el establecimiento tras detectar "algunas anomalías".
De acuerdo a la denuncia de la afectada, Emily García, ella, su esposo y dos de sus hijos comenzaron a presentar vómito, diarrea y fiebre el día después de haber consumido el pollo, el cual notaron que venía "recalentado y muy chiquito". Tuvieron que ser hospitalizados en el Hospital Metropolitano, donde les confirmaron la intoxicación alimentaria.
La Secretaría de Salud estatal informó que recibieron una denuncia ciudadana, por lo que acudieron a inspeccionar el local, donde encontraron irregularidades que los llevaron a suspender temporalmente sus operaciones mientras continúan la investigación. Sin embargo, no dieron detalles sobre las anomalías detectadas.
Por su parte, Emily García señaló que ya se había puesto en contacto con la cadena KFC para denunciar lo ocurrido y exigir una respuesta. La familia se encuentra recibiendo atención médica, con los niños hospitalizados debido a la gravedad de los síntomas.
Este incidente ha generado preocupación entre los consumidores, quienes llaman a tener mucho cuidado con los alimentos, sobre todo en establecimientos de comida rápida. La Secretaría de Salud ha reiterado que continuará investigando el caso y brindará más información una vez concluida la pesquisa.











