En una terrible tragedia que ha conmocionado a la comunidad, dos trabajadores agrícolas fallecieron después de sufrir una violenta descarga eléctrica mientras cumplían con sus labores en un fundo en Villacurí, Perú.
El lamentable incidente ocurrió durante la mañana del pasado viernes, cuando los obreros José Quijaite Vargas y Michel Condori Ramos se encontraban realizando tareas asignadas dentro del predio de Chanchamayo. De acuerdo a las primeras investigaciones, los trabajadores habrían estado manipulando estructuras metálicas o realizando trabajos de acondicionamiento cuando, por causas aún no determinadas, estas habrían entrado en contacto con cables de alta tensión, provocando la descarga eléctrica que les costó la vida.
Compañeros de los fallecidos intentaron socorrerlos de inmediato y alertaron a los servicios de emergencia, pero los esfuerzos resultaron infructuosos. Las víctimas fueron trasladadas de urgencia al Hospital Augusto Hernández Mendoza, donde el personal médico solo pudo confirmar su deceso debido a la gravedad de las lesiones.
El Ministerio Público intervino en el caso, ordenando el levantamiento de los cuerpos y su traslado a la morgue central de Ica para la realización de las necropsias correspondientes. Los resultados preliminares confirmaron que la causa de muerte fue la descarga eléctrica, la cual habría impactado directamente en órganos vitales.
Familiares de los fallecidos denunciaron que no fueron informados oportunamente sobre el accidente y que se enteraron horas después, cuando las víctimas ya habían perdido la vida. Además, cuestionaron la presunta falta de equipos de protección personal adecuados, como guantes, botas dieléctricas y otros implementos de seguridad indispensables para este tipo de labores de riesgo.
Otro aspecto que ha generado preocupación es la información de que al menos otros trabajadores resultaron heridos durante el incidente, lo que refuerza la gravedad del accidente y pone en evidencia posibles deficiencias en los protocolos de seguridad laboral en el fundo.
Los familiares exigen que se determine si el predio cumplía con las normas de seguridad y salud en el trabajo establecidas por ley, y lamentan la ausencia de entidades fiscalizadoras como Sunafil en las primeras horas posteriores al accidente.
Esta tragedia ha dejado en la orfandad a un menor de corta edad y ha privado a una familia del principal sostén económico, sumándose a una lista de lamentables incidentes laborales en la zona de Villacurí. Estos hechos ponen en alerta la urgente necesidad de mejorar las condiciones de trabajo y de implementar acciones concretas para evitar que se repitan tragedias similares.












