El papa León XIV lamentó este domingo los nuevos y "especialmente graves" ataques en Ucrania, en particular aquellos dirigidos a las infraestructuras energéticas, "justo cuando el frío se hace más intenso", tras el rezo del Ángelus.
"En Ucrania se producen nuevos ataques especialmente graves, dirigidos sobre todo a las infraestructuras energéticas, justo cuando el frío se hace más intenso", afirmó León XIV desde la ventana del Palacio Apostólico. El pontífice subrayó que estos afectan "gravemente" a la población civil.
"Rezo por los que sufren y renuevo el llamamiento a cesar la violencia y a intensificar los esfuerzos para alcanzar la paz", concluyó.
Durante su intervención, el papa también recordó a los niños, en el día en que bautizó a 20 pequeños en la Capilla Sixtina, y extendió su bendición a todos los pequeños que han recibido el sacramento del bautismo en todo el mundo, especialmente a aquellos nacidos en condiciones más difíciles.
"De manera especial, rezo por los niños nacidos en condiciones más difíciles, tanto por su salud como por los peligros externos", afirmó León XIV.
Al dirigirse a los peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro, el pontífice saludó especialmente al grupo del colegio Everest de Madrid y a la asociación 'Bambini Fratelli' de Guadalajara (México), concluyendo su mensaje con el lema del colectivo en español: "Dejemos que los niños sueñen".
La condena del papa León XIV se produce en un momento de gran tensión en Ucrania, donde las fuerzas rusas han intensificado los ataques contra la infraestructura energética del país, dejando a millones de personas sin acceso a la electricidad y el calefacción, justo cuando se acerca el invierno.
Estos ataques, que Rusia ha justificado como una respuesta a los ataques ucranianos contra sus propias instalaciones, han sido ampliamente condenados por la comunidad internacional, que los considera un crimen de guerra y un ataque deliberado contra la población civil.
En este contexto, el llamamiento del papa a la cesación de la violencia y a la búsqueda de la paz adquiere una especial relevancia, en un momento en que la guerra en Ucrania parece lejos de resolverse y las consecuencias humanitarias siguen siendo devastadoras.










