El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una dura amenaza contra Cuba, advirtiendo que no habrá más petróleo ni dinero para la isla caribeña. "¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba: cero!", declaró el mandatario estadounidense.
Las tensas declaraciones de Trump se producen en medio de un agravamiento de las relaciones entre Washington y La Habana. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó a Estados Unidos de comportarse "como un hegemón criminal y descontrolado que amenaza la paz y la seguridad del mundo".
La escalada de tensión se enmarca en la política de "máxima presión" que la administración Trump ha implementado contra Cuba, endureciendo el embargo económico y las sanciones contra la isla. El objetivo es asfixiar económicamente al gobierno cubano y forzarlo a realizar cambios políticos y de derechos humanos.
Trump ha sido particularmente crítico con el apoyo que Cuba brinda a su aliado, el régimen de Nicolás Maduro, en Venezuela. Washington acusa a La Habana de mantener tropas y servicios de inteligencia en territorio venezolano para respaldar al gobierno socialista.
Analistas consideran que las amenazas de Trump buscan presionar a Cuba para que retire su respaldo a Maduro y se distancie del chavismo. Sin embargo, el gobierno cubano ha reiterado su "solidaridad inquebrantable" con Venezuela y ha denunciado el "bloqueo criminal" impuesto por Estados Unidos.
La crisis energética y económica que atraviesa Cuba, agravada por la pandemia de COVID-19, ha llevado al país a depender aún más del apoyo de sus aliados, como Venezuela y Rusia. La escasez de combustible y alimentos ha generado protestas y malestar social en la isla.
Ante este panorama, la amenaza de Trump de cortar el suministro de petróleo y recursos financieros a Cuba podría profundizar aún más la crisis que vive el país caribeño. Expertos advierten que esta medida podría tener graves consecuencias humanitarias para la población cubana.

