La Fiscalía de Bolivia ha imputado formalmente al exministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, por presuntos delitos de incumplimiento de deberes, contratos lesivos al Estado y conducta antieconómica. La investigación se centra en el pago de $us 400 millones a una empresa china durante su gestión.
Montaño fue capturado el viernes en una investigación por un presunto daño económico de $us 2,49 millones al Estado boliviano durante el gobierno del expresidente Luis Arce. La Fiscalía ha solicitado su detención preventiva en la cárcel de San Pedro mientras se define su situación jurídica en una audiencia cautelar próxima.
Los delitos imputados a Montaño estarían vinculados a la construcción de la doble vía El Sillar, en la carretera Cochabamba-Santa Cruz. El exministro, por su parte, ha declarado ser inocente y afirmó que no se había escapado, sino que lo "han agarrado" por un "supuesto caso de una carretera".
La investigación en curso busca determinar la responsabilidad de Montaño en el presunto perjuicio económico al Estado boliviano durante su gestión al frente del Ministerio de Obras Públicas. La imputación formal y la solicitud de detención preventiva evidencian la gravedad de los cargos que enfrenta el exfuncionario.
El caso ha generado gran expectativa en Bolivia, donde la lucha contra la corrupción en el sector público es una prioridad. La transparencia y el buen manejo de los recursos públicos son fundamentales para garantizar el desarrollo y el bienestar de la población.
La Fiscalía deberá presentar las pruebas que sustentan los cargos imputados a Montaño, y el sistema judicial boliviano tendrá la responsabilidad de llevar adelante un proceso justo y riguroso que permita esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes.












