En un mercado universitario cada vez más competitivo, las familias bolivianas necesitan señales claras y confiables para tomar la mejor decisión sobre dónde estudiar. Tres certificaciones internacionales de prestigio se han convertido en un referente clave: QS Stars, ARCU-SUR y Great Place to Work (GPTW).
La universidad Unifranz se ha destacado al obtener la calificación global QS Stars de 3 estrellas sobre 5, con puntajes máximos de 5 estrellas en Empleabilidad y Gobernanza, y 4 estrellas en Impacto Social e Infraestructura. A diferencia de un ranking, el sistema QS Stars audita a la institución en áreas clave y otorga estrellas por cada dimensión, permitiendo a los estudiantes y familias comparar objetivamente la calidad de las universidades.
Complementariamente, ARCU-SUR acredita específicamente las carreras de Medicina y Odontología de Unifranz, garantizando que sus programas cumplen con estándares regionales de calidad. Y en el ámbito laboral, la certificación GPTW reconoce a Unifranz como uno de los Mejores Lugares para Trabajar en Bolivia y Latinoamérica, reflejando una cultura organizacional que valora y potencia a su talento humano.
"Mirar el rating QS Stars, verificar las acreditaciones ARCU-SUR y confirmar la certificación GPTW es clave para tomar una decisión informada sobre dónde estudiar", afirma Pedro Sáenz, pedagogo experto en educación superior. "Estas evaluaciones externas no solo miden estándares, sino que demuestran la coherencia entre el discurso institucional, la calidad educativa y la experiencia de quienes conforman la universidad".
Para las familias bolivianas, contar con esta triple verificación -institucional, por programa y de cultura organizacional- reduce significativamente la incertidumbre y les permite apostar por una educación superior que ha probado su excelencia a nivel internacional. Elegir una universidad respaldada por estos reconocimientos no es solo una cuestión de prestigio, sino una inversión en una formación confiable, pertinente y alineada con las demandas del mercado laboral y la sociedad.












