El Instituto de Ciencias e Ingeniería del Mar Profundo (IDSSE) de la Academia de Ciencias China (CAS) y el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la Universidad de Concepción en Chile, llevarán a cabo una expedición científica conjunta en febrero próximo para estudiar la Fosa de Atacama, una de las más profundas del mundo.
Sin embargo, la llegada del buque de investigación chino Tan Suo Yi Hao, que alberga al sumergible Fendouzhe capaz de alcanzar las mayores profundidades oceánicas, ha despertado preocupación en Australia y Chile por posibles actividades de espionaje.
El buque fue avistado el año pasado frente a las costas de Filipinas, India y Australia, y ha sido señalado como un "buque espía" por expertos y autoridades de varios países. Esto se debe a que el Tan Suo Yi Hao cuenta con 11 laboratorios y está equipado con un sistema de cabrestante para operaciones a mar abierto, sistemas de sondeo y es capaz de llevar a cabo investigaciones y pruebas científicas a profundidades abisales.
En 2020, el Tan Suo Yi Hao transportó al sumergible Fendouzhe, que alcanzó el fondo de la Fosa de las Marianas, a una profundidad de 10.909 metros, estableciendo un nuevo récord mundial.
Tras finalizar una misión a la fosa de Puysegur cerca de Nueva Zelanda, el Tan Suo Yi Hao decidió seguir hacia el este de Australia, rodeando la costa sur desde el oeste, en lugar de regresar directamente a China. Esto despertó las sospechas de expertos, quienes afirman que el buque estaría mapeando cables submarinos críticos para la infraestructura y economía australiana.
Además, un estudio del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de Estados Unidos reveló que 52 de los 64 buques de investigación chinos analizados en el océano Índico entre 2020 y 2023 presentaban indicadores de posibles vínculos militares.
En el caso de Chile, la Armada informó que el Tan Suo Yi Hao recalará en Valparaíso el 19 de enero y luego zarpará hacia la Fosa de Atacama, donde realizará investigaciones oceanográficas y utilizará un submarino que opera a 8.000 metros de profundidad. Si bien las autoridades chilenas aseguran que la expedición se realiza dentro del marco legal, la presencia del buque chino también genera inquietud.
Expertos advierten que, si bien las actividades pueden tener un propósito científico legítimo, los buques de investigación chinos a menudo tienen un "doble uso" y pueden recopilar información útil para la fuerza submarina de China, incluyendo datos sobre el relieve del fondo marino que podrían facilitar el despliegue de sus submarinos.









