A punto de cumplir 96 años, la destacada antropóloga Claude Stresser-Péan ha dedicado su vida a documentar la indumentaria textil indígena de México. Desde su llegada al país en 1958, Stresser-Péan recorrió remotos pueblos de Oaxaca, San Luis Potosí, Veracruz y Puebla, capturando con su cámara fotográfica y de cine las tradiciones, danzas y modos de vida de las comunidades.
Formada en psicología, sociología y filosofía, Stresser-Péan inició su camino en la antropología de manera empírica, guiada por su esposo, el etnólogo francés Guy Stresser-Péan. Juntos fundaron en 1960 la Misión Arqueológica y Etnológica Francesa en México, que se convirtió en el Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA).
Aunque inicialmente Stresser-Péan se interesó en las culturas indígenas por simple curiosidad, pronto desarrolló una profunda pasión por documentar sus tradiciones, especialmente la indumentaria textil. En más de cuatro décadas, la antropóloga creó una rica colección de vestimenta indígena mexicana que ahora forma parte del acervo del Museo del Quai Branly en París.
Sus investigaciones sobre la evolución de la indumentaria indígena a lo largo del tiempo se plasmaron en dos tomos de la obra "De la vestimenta y los hombres. Una perspectiva histórica de la indumentaria indígena en México", publicados en 2012 y 2025. Estos libros, editados por el INAH, el CEMCA y la Fundación Stresser-Péan, incluyen glosarios, análisis de códices, dibujos de plantas tintóreas y una extensa colección fotográfica.
Además de su labor como investigadora, Stresser-Péan se destacó por su facilidad para establecer vínculos con las comunidades que visitaba, convirtiéndose en una "amiga" de las tejedoras y artesanas antes que en una antropóloga. Esta cercanía le permitió documentar de primera mano los cambios y adaptaciones que ha sufrido la indumentaria indígena a lo largo del tiempo, reflejando su constante evolución.
Ahora, a punto de cumplir 96 años, Stresser-Péan se prepara para donar al CEMCA la biblioteca especializada en arqueología, etnología e historia que ella y su esposo construyeron a lo largo de sus carreras. Un legado invaluable que perpetuará su pasión por el estudio y la preservación de las culturas indígenas de México.












