La población de Juliaca, en Puno, realizó una contundente protesta contra el Gobierno al quemar un muñeco de tres metros que representaba al presidente José Jerí. El acto simbólico se llevó a cabo en el óvalo de la salida a Cusco, donde decenas de ciudadanos pasearon la figura al ritmo de consignas contra la administración actual y la clase política.
Antes de incendiar al muñeco, bautizado por la gente como "Pajerín", los manifestantes bailaron a su lado y lanzaron fuertes insultos contra la presidenta Dina Boluarte y el propio Jerí, así como contra la corrupción que, según denuncian, impera en el Gobierno y el Congreso.
La quema del monigote, que tenía la bandera de Estados Unidos como delantal, se convirtió en un acto simbólico de las protestas realizadas en Juliaca por el tercer aniversario de las muertes ocurridas el 9 de enero de 2023, en medio de un clima de rechazo frontal a una gestión que consideran ilegítima y cómplice de la represión.
Las manifestaciones en Juliaca se enmarcan en el contexto de las intensas movilizaciones que se vienen desarrollando en diferentes regiones del país desde que Dina Boluarte asumiera la Presidencia, luego de la destitución y posterior detención de Pedro Castillo. Los manifestantes exigen el cierre del Congreso, elecciones generales anticipadas y la liberación del ex mandatario.
Pese a los reiterados llamados al diálogo, el Gobierno de Boluarte ha respondido con una dura represión que, según organismos de derechos humanos, ha dejado decenas de muertos y cientos de heridos. La quema del muñeco de Jerí es, sin duda, una clara expresión del profundo rechazo de la población a la actual administración.











