La captura de Nicolás Maduro por parte de comandos militares estadounidenses el pasado 3 de enero ha desencadenado una sucesión traumática y tutelada desde Washington, con Delcy Rodríguez Gómez como la nueva líder chavista que ahora funge como presidenta encargada de la República.
Rodríguez, quien hasta ese momento se desempeñaba como vicepresidenta ejecutiva y ministra de Petróleo en el gabinete de Maduro, ha sido la elegida por la administración Trump para conducir la transición política en Venezuela. Uno de los factores que "había impresionado" a los funcionarios estadounidenses para decantarse por ella fue, precisamente, su "gestión de la crucial industria petrolera" venezolana, según reveló The New York Times.
Durante su dirección del negocio petrolero, Rodríguez impulsó en 2024 la figura de los Contratos de Participación Productiva (CPP), una suerte de fórmula privatizadora que buscaba captar a nuevos inversionistas para la explotación y producción petrolera, ofreciendo al socio privado más ventajas que las anteriores empresas mixtas.
Este cambio en el marco legal para la participación de capitales privados atrajo a nuevos actores, amigos del régimen y de la propia Delcy Rodríguez en su mayoría, que dieron lugar a "un ecosistema diseñado para sortear sanciones y sostener flujos financieros en un contexto de colapso institucional", según señala un reporte de Transparencia Venezuela en el Exilio.
Entre los beneficiados de esta nueva figura se encuentra el magnate petrolero estadounidense y amigo del propio Donald Trump, Harry Sargent III. Pero Rodríguez también tuvo la oportunidad de ofrecer un trato especial con los CPP a un empresario ecuatoriano, Manuel Antonio Robalino Orellana, cuyos vínculos societarios conducen a personajes de jerarquía en el entorno del expresidente Rafael Correa.
Ahora, con Delcy Rodríguez al frente del poder en Venezuela, la administración Trump espera encontrar en ella una interlocutora confiable para gestionar la transición política en el país, aprovechando su experiencia y conexiones en la crucial industria petrolera.











