Por Alonso Rosales
Manifestaciones pacíficas se han extendido en cientos de ciudades de los Estados Unidos, luego de la muerte de una mujer de 37 años en Minneapolis, Minnesota, durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y tras los dos heridos por disparos de agentes federales en Portland, Oregon.
Los incidentes han desencadenado una ola de protestas pacíficas a nivel nacional, con manifestantes exigiendo el fin de las redadas y operativos de ICE, así como una reforma migratoria integral que proteja a las comunidades inmigrantes.
En Minneapolis, la mujer de 37 años falleció durante un operativo de ICE el pasado fin de semana. Según testigos, la mujer, cuya identidad no ha sido revelada, fue abordada por agentes federales cuando se dirigía a su trabajo. Durante el forcejeo, la mujer sufrió heridas graves y murió más tarde en el hospital. Las autoridades han abierto una investigación sobre los hechos.
Por otro lado, en Portland, Oregon, dos manifestantes resultaron heridos de bala el pasado miércoles, cuando agentes federales abrieron fuego contra la multitud que protestaba frente a un centro de detención de ICE. Los heridos, cuyas identidades tampoco han sido reveladas, fueron trasladados a un hospital y se encuentran en estado estable.
Estos incidentes han desatado la furia de la comunidad inmigrante y sus aliados, que han salido a las calles en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Miami y Washington D.C., entre otras, para exigir el fin de las redadas y operativos de ICE, así como una reforma migratoria justa y humana.
"Estamos hartos de ver cómo nuestras comunidades son atacadas y nuestros seres queridos son arrebatados de nuestros brazos. Exigimos que se detenga esta violencia y que se respeten los derechos de los inmigrantes", declaró María Hernández, activista de la organización Familias Unidas.
Los manifestantes han denunciado el "clima de terror" que viven las comunidades inmigrantes, sometidas a constantes redadas y operativos de ICE que, según ellos, violan los derechos humanos y separan a familias.
"Nuestras comunidades viven con miedo, sin saber cuándo pueden ser detenidos y deportados. Esto tiene que acabar. Exigimos una reforma migratoria que nos brinde seguridad y protección", afirmó Juan Pérez, residente de Los Ángeles.
Las protestas se han mantenido pacíficas, con los manifestantes utilizando consignas, pancartas y cánticos para hacer oír su voz. Sin embargo, en algunas ciudades se han reportado incidentes aislados de enfrentamientos con la policía.
Ante esta situación, organizaciones de derechos humanos y líderes comunitarios han llamado a las autoridades a escuchar las demandas de los manifestantes y a buscar soluciones que protejan a las familias inmigrantes.
"Estas protestas son un grito desesperado de una comunidad que se siente atacada y vulnerada. Es momento de que el gobierno escuche y actúe para poner fin a esta crisis humanitaria", concluyó Hernández.










