Bob Weir, cofundador de la icónica banda de rock Grateful Dead, falleció a los 78 años de edad. El músico, que había sido diagnosticado con cáncer en julio del año pasado, logró vencer la enfermedad, pero finalmente sucumbió a problemas pulmonares subyacentes.
La noticia del fallecimiento de Weir fue anunciada a través de un comunicado publicado en su sitio web el pasado sábado. Según el comunicado, el artista "transicionó en paz, rodeado de sus seres queridos, después de vencer valientemente el cáncer como sólo Bobby podía hacerlo".
Weir, guitarrista y vocalista de Grateful Dead, fue uno de los miembros fundadores de la legendaria banda de rock psicodélico, que se formó en 1965 en San Francisco y se convirtió en uno de los grupos más influyentes de la historia de la música. Junto a Jerry Garcia, Phil Lesh, Bill Kreutzmann y Mickey Hart, Weir ayudó a crear el sonido único y característico de Grateful Dead, que combinaba elementos del rock, el folk, el blues y el jazz.
A lo largo de su carrera, Weir participó en la grabación de numerosos álbumes icónicos de la banda, como "Workingman's Dead", "American Beauty" y "Europe '72", entre otros. Además, fue reconocido por su habilidad como guitarrista y su versatilidad vocal, aportando una voz distintiva y memorable a los temas de Grateful Dead.
Tras la disolución de Grateful Dead en 1995, tras la muerte de Jerry Garcia, Weir continuó su carrera musical, formando parte de diversos proyectos y bandas, como Ratdog y Dead & Company. Además, se mantuvo activo como solista, lanzando varios álbumes en solitario a lo largo de los años.
En julio del año pasado, Weir fue diagnosticado con cáncer, lo que lo obligó a someterse a un tratamiento médico. Sin embargo, el comunicado indica que el músico logró vencer la enfermedad y regresó al escenario para celebrar sus 60 años de trayectoria musical con tres conciertos en el Golden Gate Park de San Francisco, su ciudad natal. Esas actuaciones, según el comunicado, "no fueron despedidas, sino regalos".
Lamentablemente, a pesar de haber superado el cáncer, Weir finalmente falleció debido a problemas pulmonares subyacentes. Su partida representa una gran pérdida para la música y la cultura del rock, ya que Weir era considerado uno de los pilares fundamentales de la icónica Grateful Dead.











