Un grupo de ocho países de la región, entre ellos Argentina, Bolivia, Costa Rica y Ecuador, emitieron un comunicado conjunto expresando su "firme rechazo" al decreto sancionado por la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, que ordena un recuento general de votos en ese país, desconociendo la autoridad del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Los países firmantes, que también incluyen a Guatemala, Paraguay, Perú y República Dominicana, repudiaron tanto el decreto como "las acciones de violencia ejercidas contra miembros de la oposición el pasado jueves y todo acto de violencia política que busca alterar el resultado expresado en las urnas por el pueblo hondureño".
En su declaración, publicada a través de redes sociales, las naciones reafirmaron "el reconocimiento a la proclama emitida por el poder electoral competente" que declaró a Nasry Asfura como presidente electo tras las elecciones del 30 de noviembre, validadas por misiones de observación internacional.
La controversia se intensificó cuando Castro ordenó publicar en el diario oficial "La Gaceta" un decreto legislativo que dispone un recuento voto por voto de las 19,167 Juntas Receptoras de Votos. Esta decisión queda sin efecto la declaratoria del CNE que proclamó ganador a Asfura.
El decreto fue aprobado por un grupo reducido de diputados oficialistas en una sesión cuestionada por falta de quórum y argumenta que quedaron sin contabilizar 306 actas presidenciales, además de miles correspondientes a otros cargos. También ordena que una comisión especial comparezca ante el Ministerio Público para determinar posibles responsabilidades penales en el proceso de conteo.
Los ocho países concluyeron reclamando "a todas las fuerzas políticas hondureñas respetar el orden democrático, garantizar una transición pacífica y privilegiar el diálogo", expresando su confianza en que "el pueblo hondureño sabrá defender los valores de libertad y democracia".
Esta declaración conjunta de los países de la región se produce en un momento de alta tensión política en Honduras, donde la decisión de Xiomara Castro de ordenar un recuento general de votos ha sido cuestionada por la oposición y la comunidad internacional.
Los observadores internacionales que supervisaron las elecciones del 30 de noviembre en Honduras han respaldado la proclamación de Nasry Asfura como presidente electo, por lo que el decreto de Castro parece ser un intento de cuestionar ese resultado.
La preocupación de los países firmantes radica en que este tipo de acciones puedan derivar en una crisis institucional y política que amenace la estabilidad democrática en Honduras. Por ello, han hecho un llamado a respetar el orden constitucional y privilegiar el diálogo para resolver las diferencias.












