La provincia de Entre Ríos enfrenta un preocupante aumento en la siniestralidad vial, con un alarmante incremento del 20% en el número de muertes en rutas, calles urbanas y caminos rurales durante 2025 en comparación con el año anterior. Según el reporte anual del Observatorio de Seguridad Vial de Entre Ríos, la provincia lamentó 133 fallecidos en 118 siniestros fatales, siendo Gualeguaychú uno de los departamentos más afectados.
Las recientes tragedias en las rutas de Gualeguaychú, lejos de ser casos aislados, reflejan un problema estructural que se agrava día a día. El estado de deterioro de los caminos, con baches profundos, calzadas deformadas, falta de demarcación, banquinas inestables y señalización deficiente, se presenta como uno de los factores determinantes en esta alarmante tendencia.
Según el informe, en la primera semana de 2026 el departamento de Gualeguaychú ya registró 6 muertes, tres de ellas en la Ruta Internacional 136 y otras tres en la Ruta Provincial 20. Estos corredores viales han sido escenario de reclamos y demandas de los vecinos por el abandono de obras de mantenimiento y repavimentación, que en algunos casos se encuentran paralizadas desde hace años.
La Ruta Provincial 20, por ejemplo, concentra numerosos reclamos por su intenso tránsito, alta siniestralidad y demoras en las obras, a pesar de que a fines de 2025 se informó que el tramo Gualeguaychú Basavilbaso estaría próximo a finalizar. Por su parte, la Ruta Internacional 136 presenta un deterioro creciente, con baches, hundimientos y huellones agravados por el intenso tránsito de vehículos pesados, luego de que la repavimentación integral licitada en 2022 quedara inconclusa.
Expertos señalan que estas condiciones precarias de los caminos obligan a los conductores a realizar maniobras bruscas, invasiones de carril o frenadas repentinas, especialmente peligrosas a altas velocidades o con condiciones climáticas adversas, lo que deriva en accidentes graves o fatales.
Ante esta situación, las autoridades enfrentan una responsabilidad indelegable de atender con urgencia el deterioro infrastructural de las rutas entrerrianas. Mientras algunas intervenciones comienzan a destrabarse en corredores estratégicos, otras vías clave siguen paralizadas, con consecuencias que se traducen en vidas humanas. Se trata de un problema que requiere soluciones concretas y a largo plazo, para evitar que estas tragedias se repitan y se agraven.











