El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, dio el último adiós a Mauricio Aramayo, uno de sus más cercanos colaboradores, quien fue asesinado la semana pasada en la ciudad de Tarija.
Aramayo, ex director departamental del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), fue víctima de un ataque a tiros perpetrado por dos hombres que se desplazaban en una motocicleta. El hecho ocurrió la noche del jueves, sumiendo en consternación a familiares, amigos y allegados del fallecido, así como a sectores políticos y sociales de Tarija.
El sábado por la mañana, el presidente Paz asistió a la misa y el entierro de Aramayo en el Cementerio Jardín El Remanso. Visiblemente conmovido, Paz despidió a quien fuera uno de sus más leales colaboradores, a quien definió como "hermano, amigo y compañero leal en todo momento".
"Seguirás acompañándonos en este camino que nos trazamos juntos, eres un ejemplo de perseverancia y convicción para construir una sociedad más justa. Tu memoria siempre estará presente para luchar por una patria más próspera", escribió Paz en sus redes sociales.
Las autoridades policiales y del Ministerio Público continúan con la investigación para identificar y aprehender a los responsables del crimen. Hasta el momento, se ha detenido a un sospechoso.
La muerte de Mauricio Aramayo ha generado una profunda consternación en el entorno del presidente Paz y en los círculos políticos y sociales de Tarija, quienes exigen justicia y el esclarecimiento del hecho.











