En una entrevista exclusiva con The New York Times, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, delineó una visión de liderazgo global sustentada en la supremacía nacional, la fuerza militar y su propia voluntad personal, desafiando abiertamente el derecho internacional y los tratados.
Durante casi dos horas en el Despacho Oval, Trump abordó diversos temas de política exterior, entre ellos el reciente operativo para capturar al expresidente venezolano Nicolás Maduro, la posibilidad de anexar Groenlandia y su postura frente a los conflictos en Ucrania y Taiwán.
"Mi propia moralidad, mi propia mente, es lo único que puede detenerme", aseveró Trump al diario neoyorquino, dejando en claro que no se siente limitado por el derecho internacional ni por los tratados. "No necesito el derecho internacional", declaró.
Sobre Venezuela, el mandatario estadounidense afirmó que su administración planea ejercer un control indefinido sobre el país sudamericano y sus vastas reservas de petróleo tras la caída de Maduro. "La reconstruiremos de una manera muy rentable", dijo, y anunció que Estados Unidos tomará petróleo venezolano para bajar los precios y financiar la recuperación de la nación.
Funcionarios estadounidenses detallaron a The New York Times que el plan para Venezuela contempla tres fases: control de la venta de petróleo, apoyo a un gobierno interino y eventual transición política. Trump evitó comprometerse sobre cuándo se convocarán elecciones en el país.
En cuanto a Groenlandia, el presidente consideró insuficiente el derecho estadounidense a operar bases militares en la isla y enfatizó el valor psicológico de la propiedad total. "La propiedad es muy importante porque es lo que se necesita para tener éxito", sostuvo, generando inquietud en Europa.
Sobre la guerra en Ucrania, Trump manifestó su disposición a comprometer la participación estadounidense en la defensa de ese país, aunque expresó confianza en que Rusia no intentaría una nueva invasión mientras él ocupe la presidencia. "Estoy convencido de que no volverían a invadir, o yo no aceptaría", afirmó.
La entrevista de Trump a The New York Times revela una visión de liderazgo global que desafía abiertamente las normas del orden internacional establecido, centrándose en la supremacía nacional, la fuerza militar y la voluntad personal del presidente, sin aparentes límites.











