El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aseguró que el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que mató a una mujer estadounidense el pasado miércoles en Mineápolis (Minnesota) goza de "inmunidad absoluta" ante una posible condena. Sin embargo, expertos legales afirman que esta protección "no se aplica" a los agentes federales.
La administración de Donald Trump ha afirmado que el agente, identificado como Jonathan Ross, actuó en defensa propia porque Renee Good, de 37 años, intentó atropellarlo con su vehículo. No obstante, la fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, negó que el agente cuente con esta protección.
Según el experto en derecho policial Emmanuel Mauleón, de la Universidad de Minnesota, los agentes federales no gozan de inmunidad absoluta. "JD Vance lo afirmó, pero no hay base legal para tal afirmación", aseguró el profesor.
Mauleón explicó que el agente podría ser acusado tanto por la legislación estatal, que incluye el delito de homicidio involuntario y el de asesinato, o por la ley federal, que podría acusarlo de "privación intencionada de derechos constitucionales".
Esta situación guarda ciertos paralelismos con el caso de George Floyd, cuya muerte a manos de un agente de policía en Mineápolis desató una oleada de protestas antirracistas en 2020. El agente Derek Chauvin fue declarado culpable de asesinato y homicidio, y condenado tanto a nivel estatal como federal.
El FBI lidera la investigación sobre la muerte de Renee Good, pero el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, denuncian que el gobierno de Trump bloqueó el acceso al expediente. Existe una gran preocupación de que esto conduzca a una investigación poco transparente, incompleta y poco justa, según advirtió Mauleón.










