Christian Petersen, el reconocido chef que sufrió una grave descompensación durante una excursión en el volcán Lanín en San Martín de los Andes el pasado 18 de diciembre, rompió finalmente el silencio y brindó su versión de los hechos. En un audio enviado al periodista Juan Etchegoyen, Petersen salió a respaldar públicamente a los guías que lo acompañaron, en medio de los rumores y versiones cruzadas que circularon durante semanas.
Petersen explicó que estaba entrenado para el ascenso y desmintió que se haya tratado de una aventura improvisada o irresponsable. "En verdad estaba reentrenado para subir al Lanín. Todos los días hago de todo", aseguró el chef.
Al referirse al guía que lo acompañó en la travesía, Petersen fue categórico en su defensa. "Era súper profesional. De hecho, él quería que haga cumbre", afirmó, respaldando las declaraciones previas de su familia, donde se destacaba que la rápida intervención del guía fue clave para salvarle la vida.
Sobre el momento previo a la falla multiorgánica que sufrió, Petersen contó que tiene recuerdos limitados, pero aclaró que "es verdad que cuando bajé estaba acelerado y por eso fui al médico", evitando alimentar especulaciones sobre lo ocurrido en el descenso del volcán.
Además, el chef aprovechó para agradecer públicamente a quienes lo asistieron tras la descompensación, destacando el trabajo de los guías, del personal médico de Junín, San Martín de los Andes y del Hospital Alemán, a quienes consideró responsables de haberle "salvado la vida".
Estas declaraciones cobran especial relevancia luego del comunicado familiar difundido en vísperas de Navidad, donde se aclaraba que el cuadro inicial "parecía sencillo", aunque terminó siendo grave. Allí se remarcó que el diagnóstico del guía permitió la derivación a tiempo y fue decisivo para que Petersen recibiera atención especializada.
El caso generó debate público tras el mensaje de la organización Mirá cómo lo hago, que cuestionó la exposición mediática y ciertas prácticas en la montaña. A ese análisis se sumó la mirada del alpinista Roberto Catalá, quien habló de la falta de aclimatación y del ego como factores de riesgo.
Finalmente, mientras espera los estudios que determinarán el origen de la falla multiorgánica, Petersen dejó un mensaje claro: lejos de buscar culpables, eligió respaldar a los guías del volcán Lanín y destacar el profesionalismo de quienes actuaron con rapidez y responsabilidad en una situación límite.












