El gobierno de Estados Unidos avanzará en su plan de apoderarse del territorio autónomo de Groenlandia, perteneciente a Dinamarca, según confirmó el presidente Donald Trump. A pesar de los llamados de las autoridades danesas y groenlandesas a respetar su integridad territorial, Trump aseguró que la intervención se llevará a cabo "les guste o no".
Durante una rueda de prensa, el mandatario estadounidense reveló que la decisión responde no solo a la riqueza en minerales de Groenlandia y a la seguridad nacional que representaría para Estados Unidos, sino también a evitar que sea tomada antes por potencias como Rusia o China.
"Vamos a hacer algo en Groenlandia, les guste o no. Porque, si no lo hacemos, Rusia o China se apoderarán de Groenlandia, y no vamos a tener a Rusia ni a China como vecinos", sostuvo Trump con firmeza.
Esta no es la primera vez que el presidente estadounidense ha manifestado su interés por Groenlandia. Desde el inicio de su segundo mandato, Trump había afirmado en múltiples ocasiones que Estados Unidos "necesita" este territorio, al ser ampliamente rico en recursos. Incluso, había confesado haber descartado el uso de la fuerza para tomarlo, algo que ahora no ve viable.
Días atrás, después de la histórica intervención militar en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro, Trump había coqueteado con esta posibilidad, afirmando que "necesitan" Groenlandia para garantizar la seguridad nacional, ya que Dinamarca "no está en capacidad de hacerlo".
La decisión de Trump de intervenir en Groenlandia se produce en un momento en el que Estados Unidos también ha anunciado ataques militares contra los cárteles de narcotráfico mexicanos, como parte de su lucha contra las drogas y la delincuencia. El presidente aseguró que el narcotráfico mexicano "está matando a 250 mil o 300 mil personas en nuestro país cada año", lo que, según considera, se ha vuelto insostenible.
La noticia ha generado una fuerte reacción en la comunidad internacional, con llamados a respetar la soberanía de Dinamarca y Groenlandia. Expertos en geopolítica advierten que la intervención estadounidense en la isla podría desencadenar una crisis diplomática de grandes proporciones.











