La dramática operación estadounidense en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro ha revelado una serie de detalles clave sobre la planificación y ejecución de esta misión sin precedentes.
Meses de planificación y recopilación de inteligencia precedieron a la operación, que requirió la participación de alrededor de 150 aeronaves y helicópteros volando a tan solo 30 metros del suelo para llegar al complejo de Maduro en Fuerte Tiuna.
Según funcionarios estadounidenses, una fuente gubernamental "muy cercana" a Maduro y su círculo íntimo proporcionó información crucial sobre su paradero, lo que habría sido clave para el éxito de la misión. Sin embargo, la identidad de esta fuente sigue siendo un misterio.
Además del apoyo de inteligencia humana, la operación también contó con el respaldo de capacidades técnicas como mapas, imágenes satelitales y, presuntamente, la infiltración de hackers militares en las redes eléctricas venezolanas para apagar las luces de Caracas y facilitar el ingreso de las fuerzas especiales.
La batalla que tuvo lugar en el complejo de Maduro dejó 32 ciudadanos cubanos muertos, quienes se cree eran guardaespaldas proporcionados por Cuba para proteger al presidente venezolano. Esto ha generado dudas sobre si algunos elementos del régimen facilitaron la misión de alguna manera.
Según expertos, la CIA realizó una evaluación previa a la operación, concluyendo que trabajar con elementos del régimen existente ofrecía mayores posibilidades de estabilidad que intentar instalar en el poder a la oposición en el exilio. Esto habría contribuido a la decisión de colaborar con la vicepresidenta Delcy Rodríguez.
Si bien aún persisten algunos misterios sobre los detalles exactos de la operación, lo que está claro es que Estados Unidos desplegó una impresionante capacidad de inteligencia y coordinación para llevar a cabo esta misión sin precedentes, cuyas implicaciones a largo plazo para Venezuela y la región aún están por verse.











