Un recuento alarmante de la violencia que azota a la niñez hondureña. Según el Observatorio de la Violencia de Casa Alianza, durante el año 2025 se registraron 1,433 muertes violentas a nivel nacional, de las cuales 470 correspondieron a niños y niñas.
Si bien esta cifra representa una leve reducción en comparación a los 600 menores fallecidos de forma violenta en 2024, los datos siguen siendo devastadores. La mayoría de estos decesos se produjeron por accidentes de tránsito, armas de fuego y ahogamientos, dejando enlutadas a numerosas familias en todo el país.
Los departamentos más afectados fueron Francisco Morazán, Cortés, Olancho y Yoro, donde se concentraron la mayor cantidad de casos. Lamentablemente, la mayoría de estos crímenes continúan en la más absoluta impunidad, sin que se haya hecho justicia por las vidas segadas de manera tan trágica.
"Es una cifra considerable pese a la reducción, sigue siendo alarmante la cantidad de niños que mueren de forma violenta en Honduras", señaló Cándida Sauceda, directora de Casa Alianza. La organización, dedicada a la defensa de los derechos de la infancia, hizo un llamado urgente a las autoridades para redoblar los esfuerzos y garantizar la seguridad de los menores en todo el territorio nacional.
Lamentablemente, la violencia parece no dar tregua en Honduras, donde los índices delictivos siguen siendo elevados, poniendo en riesgo constante a la población más vulnerable, como lo son los niños y niñas del país. Urgen soluciones integrales y efectivas para poner fin a esta terrible realidad que enluta a cientos de familias cada año.











