Moscú, Rusia. Las defensas antiaéreas rusas han derribado este sábado 33 drones ucranianos sobre seis regiones de la parte europea del país y en aguas del mar Caspio, según informó el Ministerio de Defensa ruso.
Los aparatos de ala fija fueron abatidos en las regiones de Rostov, Volgogrado, Krasnodar y Bélgorod, siendo Rostov la más castigada con diez drones derribados. También fueron derribados drones en las regiones de Ástraján y la república de Kalmikia, bañadas por el mar Caspio, desde cuyas aguas Moscú bombardea territorio ucraniano con misiles de crucero.
La pasada noche, las baterías rusas habían abatido 59 drones ucranianos, uno de los cuales provocó un incendio en una refinería de la región de Volgogrado.
Ucrania sigue priorizando los ataques contra las refinerías y los depósitos de combustible rusos con el fin de reducir los suministros con destino a la maquinaria de guerra del Kremlin. Esta estrategia forma parte de los esfuerzos de Kiev por debilitar la capacidad militar rusa y presionar a Moscú en el conflicto en curso.
Las defensas antiaéreas rusas han tenido que hacer frente a una creciente amenaza de los ataques de drones ucranianos, que buscan golpear la infraestructura energética y logística del país. Estos ataques se suman a los bombardeos con misiles y la artillería que Rusia ha estado desplegando contra ciudades y objetivos civiles en Ucrania desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.
La escalada de los combates aéreos y los ataques con drones evidencian la persistencia y determinación de ambos bandos en el conflicto, que se ha convertido en una guerra de desgaste con graves consecuencias humanitarias para la población ucraniana.











