El letal tiroteo de Renee Nicole Good, de 37 años, en Mineápolis provocó protestas y aumentó el escrutinio sobre el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. El ICE ha realizado miles de arrestos desde que Trump regresó a la Casa Blanca, por lo general en espacios públicos, llevando a sus agentes con cada vez más frecuencia a comunidades de todo el país y generando resistencia por parte de algunos residentes locales que se oponen a sus operaciones.
La agencia, que forma parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) creado tras los atentados del 11-S, considera que su misión abarca tanto la seguridad pública como la seguridad nacional, y tiene facultades para detener y arrestar a personas sospechosas de estar en Estados Unidos sin documentación legal, incluyendo en algunos casos a ciudadanos estadounidenses.
Según datos, durante los primeros nueve meses de la presidencia de Trump se produjeron más de 170 incidentes en los que agentes federales retuvieron a ciudadanos estadounidenses contra su voluntad, al sospechar que eran inmigrantes indocumentados. Las acciones de uso de la fuerza por parte del ICE se rigen por una combinación de la Constitución, la legislación y las propias directrices del DHS, que establecen que los agentes solo pueden usar fuerza letal cuando sea estrictamente necesario.
Sin embargo, la magnitud de las deportaciones durante la era Trump ha sido significativa, con la administración afirmando haber deportado a 605.000 personas entre 2020 y 2025, además de 1,9 millones que "se autodeportaron voluntariamente". Esto ha generado una visión compleja entre los estadounidenses, con poco más de la mitad creyendo que es necesario algún nivel de deportación, pero la mayoría considerando que la administración Trump fue "demasiado lejos".
El tiroteo en Minneapolis no es el primero en que una persona resulta herida por disparos durante un operativo de control migratorio del ICE, lo que ha llevado a críticas sobre el uso de fuerza excesiva y el ocultamiento de rostros por parte de los agentes. Ahora, grupos latinos exigen que la agencia rinda cuentas tras este nuevo incidente que cobró la vida de Renee Nicole Good.











