La reciente publicación de los resultados de la encuesta Casen 2024 y su respectiva actualización metodológica ha permitido afinar la mirada y las proyecciones en torno al fenómeno de la pobreza por ingresos y a escala multidimensional en Chile. Si bien la cifra en el caso de ambas categorías ha disminuido a comparación de la última medición de 2022, los datos siguen siendo preocupantes, con casi 3.500.000 de personas, equivalente aproximadamente al 17% de la población, viviendo en situaciones de pobreza.
La Comisión de Actualización de la Medición de la Pobreza ha realizado propuestas valiosas que permiten entender mejor las nuevas características de la pobreza en el país, incorporando la noción de pobreza severa, que afecta a aquellas familias que sufren tanto de pobreza por ingresos como de pobreza multidimensional.
Uno de los datos más alarmantes es que la región de Ñuble se ubica como la tercera más pobre por ingresos, con un 23,9% de su población bajo la línea de la pobreza. Esto vuelve a poner en evidencia la necesidad de que el debate público en Chile se centre nuevamente en la problemática de la pobreza y en la generación de estrategias efectivas para abordarla y enfrentarla.
El nuevo ciclo político que se abre en Chile en marzo del presente año presenta tanto desafíos como oportunidades para propiciar estrategias comunes frente a este complejo problema social. Autoridades, expertos y la sociedad civil deberán trabajar de manera coordinada para diseñar e implementar políticas públicas que logren reducir de manera significativa los altos niveles de pobreza que persisten en el país.












