Después de años de tensas relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, ambos países han anunciado el inicio de un "proceso exploratorio de carácter diplomático" con miras al "restablecimiento de las misiones en ambos países".
El Gobierno de Venezuela informó que una delegación de "funcionarios diplomáticos del Departamento de Estado de Estados Unidos" llegó al país para realizar "evaluaciones técnicas y logísticas inherentes a la función diplomática". Por su parte, Venezuela también enviará una delegación diplomática a Estados Unidos.
Esta inesperada aproximación entre los dos países se produce después de que el pasado 3 de enero fuerzas estadounidenses apresaran al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, quienes se encuentran encarcelados y en espera de juicio por narcoterrorismo en Estados Unidos.
Tras la captura de Maduro, el presidente Donald Trump había advertido a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, que "pagaría un precio mayor que el de Maduro" si no accedía a las pretensiones de Washington. Sin embargo, en los últimos días, el tono parece haber cambiado.
El miércoles, la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA, anunció que "cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo", después de que Trump prometiera que compañías estadounidenses "repararán" la infraestructura petrolera venezolana y empezarán a "hacer plata" allí.
Asimismo, el jueves, Trump dijo que el gobierno de Rodríguez "está haciendo todo lo que sentimos que es necesario" y, ese mismo día, el presidente de la Asamblea Nacional y hermano de Delcy, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de "un número importante de presos venezolanos y extranjeros".
La llegada de diplomáticos estadounidenses a Venezuela rompe con años en los que no había habido relaciones diplomáticas fluidas entre ambos países. Estados Unidos abandonó su embajada en Caracas en 2019, después de que el primer gobierno de Trump reconociera al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.
Ahora, con este proceso exploratorio, las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos parecen haber cambiado significativamente en pocos días, abriendo la puerta a una posible reapertura gradual de la embajada estadounidense en Caracas.











