Después de años de intensas negociaciones, la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur) han logrado sellar un histórico acuerdo comercial que marcará una nueva era de cooperación entre ambas regiones.
El anuncio fue realizado este viernes por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien informó que los países de la UE han aprobado el texto final del acuerdo. La rúbrica del documento estaba prevista originalmente para el 20 de diciembre en la cumbre del grupo suramericano en Foz de Iguazú, Brasil, pero se frustró en el último momento por la oposición creciente de Francia e Italia.
Según la comisaria europea de Comercio, Valdis Dombrovskis, este acuerdo atañe no solo al comercio, sino que también representa una "elección geoestratégica para Europa". En un comunicado, Dombrovskis destacó que el documento marca el comienzo de una nueva era de cooperación entre la UE y Latinoamérica.
El acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur (conformado por Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay) es considerado uno de los más ambiciosos jamás negociados por el bloque europeo. Abarca una población de más de 780 millones de personas y un Producto Interno Bruto (PIB) combinado de alrededor de 18 billones de dólares.
Entre los principales aspectos del acuerdo se encuentran la eliminación progresiva de aranceles, la facilitación del comercio y la cooperación en ámbitos como la innovación, la sostenibilidad y el cambio climático. Asimismo, contempla salvaguardias para los sectores más sensibles de ambas partes.
La firma del acuerdo se produce en un momento en que tanto la UE como el Mercosur enfrentan importantes desafíos económicos y geopolíticos. Para Europa, este pacto representa una oportunidad para diversificar sus relaciones comerciales y fortalecer sus vínculos con una región emergente como Latinoamérica. Por su parte, el Mercosur busca atraer inversiones y mejorar el acceso de sus productos a uno de los mercados más grandes del mundo.
Si bien el acuerdo aún debe ser ratificado por los parlamentos de los países involucrados, su entrada en vigor se perfila como un hito histórico en las relaciones entre ambas regiones, con el potencial de generar importantes beneficios económicos y geopolíticos para todas las partes.











