La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el presidente estadounidense, Donald Trump, han logrado acercar posiciones tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro el pasado sábado. Trump aseguró que el Gobierno de Rodríguez "parece ser un aliado" de Washington y que probablemente "seguirá siéndolo", en declaraciones a la prensa.
La relación entre ambos países se ha tensado en los últimos años por la crisis política y económica en Venezuela, pero el ataque militar que terminó con la detención de Maduro parece haber abierto una nueva etapa de diálogo y cooperación. Rodríguez afirmó que su respuesta al operativo estadounidense será "en el ámbito de la diplomacia", donde ambos países se verán "cara a cara".
Trump destacó que las autoridades venezolanas han actuado de manera "inteligente" al cooperar con Estados Unidos, evitando así "una segunda ola" de intervención militar. El mandatario estadounidense también reveló que probablemente se reúna "muy pronto" con representantes del Gobierno interino venezolano, con quienes aseguró tener una relación "muy buena".
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, detalló las tres fases previstas por Washington para la transición en Venezuela tras la captura de Maduro: una primera etapa de "estabilización" bajo el Gobierno de Rodríguez, seguida de una fase de "recuperación" y, finalmente, la consolidación de "una economía normal" en el país.
Rodríguez también mantuvo contactos con los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Colombia, Gustavo Petro, con quienes coincidió en la necesidad de avanzar en una "agenda de cooperación" regional basada en el "respeto al derecho internacional y la soberanía de los Estados".
A pesar de los avances diplomáticos, el Gobierno venezolano aclaró que Rodríguez no tiene previsto realizar ningún viaje al exterior "próximamente", desmintiéndose así rumores sobre una posible visita a Estados Unidos.











