Los inversores se preguntan si los precios de las acciones se dispararán o desplomarán en 2026. Los analistas de Goldman Sachs calculan que, a nivel mundial, los precios de las acciones son ahora más altos que el 90% del tiempo durante las últimas dos décadas. Aunque en algunos países como Reino Unido y China las acciones no son tan caras en comparación con su historial reciente, casi en ningún lugar parecen baratas.
Una encuesta reciente de Bloomberg muestra que el estratega promedio espera que el índice bursátil estadounidense S&P 500 suba un 9% durante el próximo año, una rentabilidad decente pero no espectacular. Los más pesimistas piensan que el índice subiría solo un 1%, mientras que los más optimistas esperan un 18%.
Según el análisis de las opciones sobre el S&P 500 realizado por Victor Haghani y James White de Elm Wealth, el mercado asigna una probabilidad de alrededor del 8% a una caída severa (mínimo 30%) en algún momento de 2026, apenas superior a la frecuencia histórica. Por otro lado, la probabilidad de que el índice suba un 30% es de alrededor del 11%.
Estos datos sugieren que los operadores de opciones no están demasiado preocupados por un desplome bursátil, sino más bien por perder oportunidades si los precios suben más de lo esperado. Sin embargo, para quienes temen que las acciones estén en una burbuja, esta percepción del mercado no les ofrecerá mucho consuelo.
En resumen, los expertos coinciden en que las valoraciones actuales de las acciones son elevadas a nivel global, pero discrepan en sus perspectivas sobre si esto se traducirá en un fuerte crecimiento de los beneficios corporativos que justifique los precios, o si por el contrario se avecina un desplome. Los inversores deberán estar atentos a la evolución de los mercados en los próximos años.











