Los investigadores coreanos han desarrollado una innovadora tecnología que permite monitorizar la presión arterial de manera no invasiva, sin utilizar el tradicional manguito de los tensiómetros. El nuevo sensor, adherible a la piel, utiliza ultrasonidos para rastrear en tiempo real los cambios en el diámetro de los vasos sanguíneos y calcular así los valores de presión sistólica y diastólica.
El equipo, liderado por el Instituto Coreano de Maquinaria y Materiales (KIMM), ha publicado los avances de este prototipo en la revista 'Microsystem & Nanoengineering'. A diferencia de las tecnologías ópticas actuales, el sensor basado en ultrasonidos puede medir la presión arterial en vasos sanguíneos profundos, no solo los superficiales.
El dispositivo, construido sobre un sustrato flexible de poliimida, cuenta con una matriz de 20 transductores ultrasónicos (5x4) que emiten ondas de ultrasonido hacia la piel. Estas ondas penetran y detectan las señales reflejadas por las paredes de los vasos, permitiendo medir los cambios en su diámetro. A partir de este principio, el sensor calcula en tiempo real los valores de presión arterial sistólica y diastólica.
Una de las claves de este prototipo es el uso de compuestos piezoeléctricos monocristalinos de PMN-PT, que ofrecen excelentes propiedades electromecánicas. Además, el equipo aplicó una técnica de unión por soldadura a baja temperatura (por debajo de 150 C) para integrar estos dispositivos piezoeléctricos sin que se produjera despolarización, garantizando una alta relación señal-ruido y fiabilidad.
"Esta tecnología es la primera en demostrar la monitorización continua de la presión arterial sin manguito mediante un sensor ultrasónico adherible a la piel", afirma Shin Hur, investigador del KIMM. "Combinada con análisis de inteligencia artificial, evolucionará hacia una plataforma clave para la predicción personalizada de enfermedades cardiovasculares y la atención sanitaria inteligente".
A diferencia de las soluciones ópticas actuales, este sensor ultrasónico no se ve afectado por factores ambientales como el color de piel, el movimiento o la iluminación. Además, al poder medir vasos sanguíneos profundos, ofrece una medición más precisa de la presión arterial.
Con un grosor inferior a 0,5 mm y un peso menor a 1 gramo, el prototipo se adhiere firmemente a la piel y garantiza un uso prolongado y cómodo para el paciente. Los investigadores aseguran que esta innovadora tecnología abre nuevas posibilidades para el monitoreo continuo de la salud cardiovascular de manera no invasiva.











