Álvaro Peña Rojas, una figura emblemática de la escena punk chilena, falleció a los 82 años en Alemania. Peña, nacido en Valparaíso en 1943, desarrolló una carrera musical ecléctica que abarcó desde el rock and roll hasta el punk y la música experimental.
Peña fue un músico pionero y visionario que dejó una huella indeleble en la cultura popular de Chile. Comenzó su trayectoria en los años 60 formando parte de grupos como Los Dandys, Los Challengers y Los Bumerangs, demostrando desde temprano su versatilidad y espíritu inquieto.
Tras trabajar como saxofonista en la Orquesta del Casino de Valparaíso, Peña se mudó a Londres en 1973 como refugiado político tras el golpe de Estado en Chile. Fue en la capital británica donde conoció a Joe Strummer, el icónico vocalista de The Clash, una conexión que marcaría profundamente su carrera.
En 1974, Peña se unió a la banda 101ers, donde Strummer era guitarrista y voz, sentando las bases de una amistad y colaboración que se extendería por años. Aunque Peña no llegó a grabar con los 101ers, su influencia en el sonido y la actitud punk de Strummer y The Clash es innegable.
Su debut como solista en 1977 con el álbum "Drinking my own sperm" fue una provocación que anticipaba el espíritu transgresor del punk. A lo largo de su carrera, Peña mantuvo una presencia constante en Chile, presentándose ante seguidores locales y participando en documentales y reediciones que mantuvieron viva su figura.
Álvaro Peña Rojas, considerado uno de los músicos más grandes e incomprendidos de la segunda mitad del siglo XX en Chile, dejó un legado musical y cultural que trasciende fronteras. Su fallecimiento a los 82 años en Alemania es una pérdida irreparable para la escena punk y la historia de la música chilena.











