México se ubica en el décimo lugar a nivel mundial en el ranking de felicidad, de acuerdo con el reciente World Happiness Report 2025 elaborado por la ONU. Este informe, que evalúa el bienestar en más de 140 países, destaca que nuestro país es uno de los dos únicos de América Latina que logran entrar en el top 20 de las naciones más felices.
¿Cómo es posible que México, con todos los retos económicos y sociales que enfrenta, se encuentre entre los países más felices del mundo? Según el estudio, la fortaleza de los mexicanos no radica en la riqueza material, sino en los sólidos lazos sociales y familiares.
A diferencia de Europa, donde el 23% de los hogares son unipersonales, en México solo el 11% de las familias viven solas. La mayoría de los núcleos familiares en nuestro país tienen entre tres y cinco integrantes, un tamaño que, de acuerdo con la evidencia, genera una mayor sensación de bienestar.
Esta dinámica de convivencia diaria, apoyo familiar y solidaridad en los momentos difíciles, es lo que hace que los mexicanos sigan sonriendo a pesar de los problemas. Sin embargo, el informe advierte que cuando se rompe la confianza social, ya sea por corrupción, violencia o incumplimiento de la palabra, la felicidad cae drásticamente.
Aquí radica el gran reto de México: reconstruir esa confianza, no solo en los gobiernos y las empresas, sino entre la misma sociedad. Cumplir con lo prometido, respetar la ley y cultivar la empatía en la vida cotidiana son elementos clave para alcanzar un verdadero bienestar colectivo.
Porque, tal como señala el World Happiness Report 2025, la felicidad no es un asunto individual, sino algo que se construye en comunidad. Y en eso, los mexicanos tenemos mucho que enseñar al mundo.












