La tormenta Goretti, que azotó gran parte de Europa durante el fin de semana, ha dejado un rastro de destrucción y caos en varios países, con graves interrupciones en los servicios públicos y el transporte.
Uno de los lugares más afectados ha sido Francia, donde al menos 380.000 viviendas permanecieron sin electricidad en el noroeste del país debido a las fuertes rachas de viento que alcanzaron los 175 kilómetros por hora. Los equipos de emergencia trabajaron arduamente para restablecer el suministro eléctrico, pero los esfuerzos se vieron dificultados por la magnitud de los daños.
Además de los cortes de luz, la tormenta Goretti también provocó importantes retrasos y cancelaciones en los servicios de transporte. Numerosos vuelos fueron desviados o suspendidos en los principales aeropuertos, mientras que las carreteras y las vías férreas sufrieron obstrucciones por la caída de árboles y postes eléctricos.
En Bélgica, la tormenta causó estragos en la región de Flandes, donde se registraron inundaciones y daños en viviendas y negocios. Las autoridades locales tuvieron que movilizar a los servicios de emergencia para atender a los afectados y evaluar los daños.
Por su parte, en Alemania, la tormenta Goretti también provocó interrupciones en el tráfico ferroviario y aéreo, con retrasos y cancelaciones en varias ciudades. Asimismo, se reportaron caídas de árboles y postes eléctricos, lo que generó cortes de energía en algunas zonas.
Los expertos meteorológicos advierten que este tipo de tormentas intensas, con vientos huracanados y lluvias torrenciales, se han vuelto más frecuentes en Europa debido al cambio climático. Esto ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la infraestructura y los sistemas de respuesta ante emergencias para hacer frente a estos fenómenos naturales cada vez más extremos.











