Ecuador se enfrenta a una posible crisis energética en los próximos meses debido a la escasez de lluvias, según alertan expertos en el sector. Las autoridades afirman que el país tiene suficientes reservas para abastecer de energía durante al menos mes y medio, pero advierten que la situación podría cambiar drásticamente si no se registran precipitaciones significativas antes de mediados de febrero.
La matriz energética de Ecuador sigue dependiendo en gran medida de las hidroeléctricas, lo que la vuelve vulnerable ante períodos de sequía prolongada. Según los catedráticos consultados, el país "sí tiene suficiente reserva" para garantizar el suministro eléctrico "por lo menos para aguantar mes y medio, 45 días, hasta mediados de febrero con el agua que tenemos y el poco flujo que sigue llegando a las represas".
Sin embargo, la situación podría complicarse si no se cumplen los pronósticos de lluvias para las próximas semanas. "Pasada esa fecha si no hay lluvias, el panorama podría cambiar", advierten los expertos.
Esta dependencia de las hidroeléctricas ha sido un tema recurrente en Ecuador, que ha enfrentado crisis energéticas en el pasado debido a sequías. Autoridades y expertos han señalado la necesidad de diversificar la matriz energética del país, incorporando otras fuentes renovables como la solar y la eólica, para reducir la vulnerabilidad ante fenómenos climáticos.
El Gobierno ha implementado medidas para ahorrar energía, como reducir el alumbrado público y restringir el uso de aire acondicionado en edificios públicos. Sin embargo, los expertos advierten que estas acciones podrían no ser suficientes si la sequía se prolonga.
"Tenemos que estar preparados para enfrentar esta situación y tomar las medidas necesarias para garantizar el abastecimiento eléctrico en el país", señalaron los catedráticos consultados. Asimismo, hicieron un llamado a la población a adoptar hábitos de consumo más eficientes para contribuir a la preservación del recurso hídrico.












