Las principales vías de acceso a la ciudad de La Paz, capital de Bolivia, fueron bloqueadas este viernes por una jornada de protestas liderada por la Central Obrera Boliviana (COB) en rechazo al decreto que eliminó los subsidios a los combustibles en el país.
Decenas de maestros, comerciantes y representantes de las juntas vecinales se apostaron en al menos 24 puntos estratégicos, asfixiando la circulación hacia y desde La Paz. Los manifestantes exigen la restitución de los subsidios, que provocaron un fuerte aumento en los precios de los carburantes.
La medida del gobierno del presidente Luis Arce buscaba reducir el gasto público y aliviar las cuentas fiscales, pero desató una ola de indignación y movilizaciones en todo el país. Los sindicatos y organizaciones sociales acusan al mandatario de traicionar sus promesas de campaña y atacar el poder adquisitivo de los bolivianos.
"Estamos aquí para defender nuestros ingresos y nuestras familias. No podemos permitir que el gobierno siga empobreciéndonos con estas medidas", declaró uno de los líderes de la COB, quien advirtió que las protestas se mantendrán hasta que se restablezcan los subsidios.
La jornada de bloqueos ha generado caos y desabastecimiento en La Paz, con largas filas en las estaciones de servicio y problemas para el transporte público y el abastecimiento de alimentos. Las autoridades han desplegado a la policía antidisturbios, pero hasta el momento no se reportan incidentes violentos.
El conflicto se enmarca en un contexto de creciente malestar social en Bolivia, donde la inflación y la crisis económica han golpeado duramente el poder adquisitivo de la población. El gobierno de Arce enfrenta ahora el desafío de encontrar una solución que calme los ánimos sin poner en riesgo la frágil situación fiscal del país.











