El cambio climático está impactando al Perú de forma acelerada, generando variaciones más intensas e impredecibles en temperatura y lluvias. Entre los efectos más visibles están el retroceso de glaciares andinos, el aumento de olas de calor en la costa y eventos extremos como huaicos, inundaciones o sequías prolongadas. Estos cambios afectan directamente a la agricultura, la pesca y el abastecimiento de agua en diferentes regiones del país.
A nivel social y ambiental, el Perú enfrenta retos importantes como la pérdida de ecosistemas frágiles, alteraciones en la biodiversidad y un mayor riesgo ante desastres naturales. Por ello, el monitoreo climático y la adaptación son esenciales para proteger a las comunidades y garantizar un desarrollo sostenible. Instituciones como el SENAMHI y el MINAM trabajan constantemente para evaluar estos impactos y proponer estrategias de prevención.
El retroceso de los glaciares andinos es uno de los efectos más visibles del cambio climático en Perú. Según datos del MINAM, desde la década de 1970 se ha perdido alrededor del 40% de la superficie glaciar del país. Esto representa una grave amenaza para el abastecimiento de agua, especialmente en la temporada de estiaje, cuando los glaciares son la principal fuente de agua dulce para millones de peruanos.
Asimismo, el aumento de la temperatura ha generado un incremento en la frecuencia e intensidad de olas de calor en la costa peruana. Ciudades como Lima, Piura y Tumbes han registrado temperaturas récord en los últimos años, con consecuencias negativas para la salud pública y la productividad económica.
Por otro lado, los eventos climáticos extremos se han vuelto más recurrentes e impredecibles. Huaicos, inundaciones y sequías prolongadas han afectado gravemente a comunidades en la sierra y selva del país, dejando un saldo de víctimas, daños a la infraestructura y pérdidas económicas. Solo en 2022, el Perú sufrió los embates del Fenómeno de El Niño Costero, que dejó cuantiosos daños en varias regiones.
Frente a este panorama, el Gobierno peruano, a través del SENAMHI y el MINAM, ha implementado diversas estrategias de monitoreo y adaptación al cambio climático. Esto incluye la instalación de estaciones meteorológicas, el desarrollo de modelos climáticos, la elaboración de planes de contingencia y la promoción de prácticas sostenibles en sectores clave como la agricultura y la pesca.
Sin embargo, los expertos coinciden en que aún queda mucho por hacer para hacer frente a los desafíos que plantea el cambio climático en Perú. La necesidad de fortalecer la resiliencia de las comunidades, diversificar las fuentes de agua y promover una transición energética hacia fuentes renovables son algunos de los retos pendientes.
En resumen, el cambio climático está teniendo un impacto acelerado y devastador en Perú, con efectos visibles en glaciares, olas de calor y eventos climáticos extremos. Proteger a las comunidades y garantizar un desarrollo sostenible exige una respuesta integral y urgente por parte de las autoridades y la sociedad en su conjunto.











