La diputada Gladis Aurora López, del Partido Nacional de Honduras, se pronunció públicamente para agradecer el respaldo recibido y asegurar que no alberga resentimiento contra quien lanzó el artefacto que la hirió cerca del Congreso Nacional.
Visiblemente conmovida, la congresista expresó que su recuperación la asume como un acto de fe y agradecimiento. "No hay rencor en mi corazón. Estoy llena de agradecimiento a Dios por estar viva, por poder ver a mi familia, a mi esposo, a mi hija y a mis nietos", manifestó desde el centro asistencial donde permanece bajo observación médica.
López aseguró que perdona a su agresor y que jamás desearía un mal a quien atentó contra su vida. "No sé quién lanzó ese artefacto, pero a esa persona le digo que la bendigo y la perdono. En mi corazón no hay odio", enfatizó.
La diputada recordó que a lo largo de su vida ha enfrentado momentos difíciles, pero afirmó que nunca ha permitido que el resentimiento se apodere de ella. Señaló que las diferencias ideológicas no deben convertirse en violencia y llamó a los hondureños a apostar por la paz y el entendimiento.
"Hay diferencias de pensamiento, pero eso no debe llevarnos al odio. Somos hermanos hondureños, hijos de Dios", expresó, al tiempo que pidió que hechos como este no se repitan en el país. Asimismo, hizo un llamado a que Honduras sea vista como una nación de gente trabajadora y pacífica.
Sobre su condición médica, Gladis Aurora López informó que presenta quemaduras entre grado dos y tres en el cuello, producto del ataque. Además, explicó que los médicos realizan evaluaciones para determinar el alcance de las lesiones en uno de sus oídos, ya que la inflamación inicial impidió un diagnóstico completo. La diputada también fue sometida a una tomografía cerebral para descartar posibles daños.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar y capturar a la persona responsable del ataque. López señaló que confía en que los procedimientos legales sigan su curso, mientras ella se enfoca en su recuperación física y espiritual.
Finalmente, reiteró su mensaje de perdón no solo para su agresor, sino también para quienes la critican por motivos ideológicos. "A todos los bendigo. Jamás le desearía un mal a nadie", concluyó.










