El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) ha generado una mezcla de oportunidades y amenazas para las empresas agroalimentarias españolas. Mientras que algunos sectores como el del aceite de oliva, el vino y los lácteos se verán beneficiados, la ganadería y la producción de cereales enfrentan riesgos importantes.
El Gobierno español insiste en la importancia geopolítica de este acuerdo de libre comercio, pero el sector primario lo ve como un catalizador del descontento y las protestas contra las políticas de la UE. Los agricultores y ganaderos rechazan el acuerdo, mientras que la industria transformadora, representada por la patronal FIAB, tiene una posición más favorable.
"Hay sectores con oportunidades, como los mediterráneos, pero no hemos logrado las mejores condiciones de acceso inmediato a Mercosur; los intereses defensivos y ofensivos no están alineados y el acuerdo puede generar desequilibrios", afirma Gabriel Trenzado, director general de Cooperativas Agro-Alimentarias.
El acuerdo incluye concesiones a Mercosur en productos como el vacuno, las aves de corral, el etanol y el arroz, aunque de forma gradual y con límites a las preferencias. Por el lado de las exportaciones españolas, se benefician el vino, las bebidas, el aceite de oliva, el chocolate y los lácteos, pero con plazos de hasta 10 años para que se materialicen esas ventajas.
En el sector pesquero, la liberalización podría beneficiar el abastecimiento de materia prima para la industria española, pero con plazos muy dilatados para el desarme arancelario.
Las salvaguardas establecidas para proteger a los agricultores europeos se basan en un refuerzo de la vigilancia y la reacción rápida ante aumentos de importaciones o caídas de precios. Afectan a productos sensibles como el vacuno, las aves, el arroz, la miel, los huevos, el ajo, el etanol y el azúcar.
Según Trenzado, "ya le gustaría" al sector español tener este tipo de salvaguardas para otros acuerdos, como el de la UE con Marruecos.
España exporta a Mercosur productos agroalimentarios por 463 millones de euros, mientras que las importaciones ascienden a 4.118 millones anuales. Los principales productos exportados son el aceite de oliva, el vino y las frutas de hueso, mientras que las importaciones más importantes son las tortas y habas de soja, el café y los crustáceos.
El acuerdo desmantela aranceles de entre el 10% y el 35% que afectaban a las ventas españolas de aceite de oliva, vino, bebidas espirituosas, porcino, frutas y hortalizas, entre otros. Sin embargo, el sector ganadero teme la amenaza que supone la apertura a los productos de líderes agrícolas mundiales como Brasil o Argentina.
"El acuerdo es desequilibrado. Queda claro que el sector agroalimentario no ha estado del todo presente, sino que han pesado otros intereses", concluye Trenzado.












