Tras la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Estados Unidos comprendió que la rehabilitación de Europa Occidental era clave para que los países más afectados por la conflagración, como Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, pudieran volver a sus estándares anteriores. Es por ello que en 1947 el entonces Secretario de Estado ideó un plan de ayuda económica por un monto inicial de $12.000 millones, que equivaldrían hoy a unos $150.000 millones.
Aunque la situación de Venezuela guarda enormes diferencias con la Europa de posguerra, los expertos señalan que el modelo político utilizado en aquel entonces podría ser un referente para el país suramericano, aprovechando sus reservas petroleras, que serían las más grandes del mundo. Sin embargo, los ingresos actuales que genera esta actividad son pequeños en proporción a los requerimientos de capital que estarían represados, tanto para la extracción como para la refinación.
De acuerdo con el análisis, las rentas de Petróleos de Venezuela (PDVSA) han venido decayendo desde 2024, pasando de $17.500 millones a un ingreso estimado de $10.000 millones en 2025. Esto, sumado a la falta de inversiones públicas en áreas clave como transporte, generación de energía, agricultura, salud y educación, ha agravado la crisis social en el país.
La situación financiera del gobierno venezolano es crítica. Tiene una deuda de más del 200% en relación con su Producto Interno Bruto (PIB) y la deuda externa, además de una hiperinflación que alcanza el 555% anualizado en este momento. La deuda total estaría entre $150.000 y $170.000 millones, de la cual unos $60.000 millones estarían retrasados en el pago.
Ante este panorama, los expertos señalan que los ingresos son insuficientes para cubrir las necesidades diarias de la población, lo que se traduce en alta pobreza y desigualdad, y explica la migración de más de 5,4 millones de venezolanos. Por ello, consideran que es fundamental que los recursos generados por el incremento de la actividad petrolera se destinen a atender estas necesidades, de lo contrario, la intervención de Estados Unidos no será bien vista.












